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Los indiciados atacaron a tiros un vehículo en el que viajaban un marino y dos funcionarios de EU. Expertos deben ratificar estudios y dictámenes, ordena una juez.

México.- Los 14 agentes de la Policía Federal que participaron en un operativo antisecuestro y que fueron acusados de atacar un auto diplomático en el que viajaban dos agentes de la CIA y un elemento de la Secretaría de Marina, en la zona de Tres Marías, municipio de Huitzilac, Morelos, aún no reciben sentencia a cinco años de su detención.

Funcionarios federales comentaron que en noviembre de 2016, cuando no había más pruebas por desahogar y estaba a punto del cierre de instrucción, Griselda Sáenz, juez cuarta de distrito de procesos penales federales con sede en Cuernavaca, ordenó que los casi 150 peritos que participaron en este asunto, ratificaran sus estudios y dictámenes.

Explicaron que la juzgadora planteó a todas las partes que era necesario que los peritos ratificaran, para evitar que después se ordenara reponer el procedimiento y esto provoque que se alargue aún más el juicio.

Sin embargo, algunos peritos ya no laboran en la PGR y otros están comisionados en diversas entidades, por lo cual se ha retrasado su presentación ante el juzgado y, por ende, que no se pueda dictar sentencia.

Hasta el momento, aseguraron, 46 peritos han acudido a validar sus dictámenes, entre ellos, algunos especializados en materia de tránsito terrestre, mecánica de lesiones, dactiloscopia y daños.

Mientras que otros, señalaron los funcionarios, acudieron al juzgado para evitar ser trasladados por la autoridad, después de tres citatorios que recibieron.

En este asunto, dijeron las autoridades consultadas, los agentes de la CIA, Stan Dove Boss y Jess Hoods Gardner, nunca rindieron declaración, solo Fabián Molino, capitán de fragata, que conducía el vehículo, y quien siempre se sometió a careos con los federales.

Tampoco se realizaron videoconferencias para tratar de conocer la versión de los agentes de inteligencia estaduidenses.

El 24 de agosto de 2012, en el kilómetro 50+500 de la carretera federal México-Cuernavaca, los policías federales dispararon al Toyota Land Cruiser modelo 2010 (blindado con placas diplomáticas BCM-242 expedidas por la SRE, en la que viajaban los agentes de la CIA y el marino.

Los federales rechazaron que su intención haya sido matar a los tripulantes del vehículo, sino que se encontraban en un operativo antisecuestro.

Los federales dispararon contra la camioneta porque pensaron que dicho vehículo había sido robado.

Sobre este caso, la ex comisionada de la PF, Maribel Cervantes, declaró en su momento, que su personal se localizaba en la zona, debido a que horas antes habían rescatado al director de Protocolo del INAH, Salvador Vidal Flores.

El ataque a la camioneta, abundó Cervantes derivó de un "disparo al aire" proveniente del vehículo en que viajaban los estadunidenses y el marino. Reconoció que los policías cometieron un error de procedimiento, porque no respetaron los protocolos de actuación e incurrieron en una "tremenda irresponsabilidad".

No obstante, la PGR los responsabilizó de homicidio calificado en grado de tentativa y daño en propiedad ajena, portación de arma de fuego de uso exclusivo, falsedad de declaración ante una autoridad distinta a la judicial y encubrimiento.

La representación social de la Federación aseguró que los agentes intentaron privar de la vida a dos funcionarios de la embajada de EU en México y al marino, pero el blindaje de la camioneta impidió que esto ocurriera, tras los 152 tiros que recibió el automotor.