La mejor herencia que les podemos dejar a nuestros hijos es una buena educación. Claro que dejarles un pequeño capital económico les ayudará a facilitar algo sus vidas. Nuestros hijos pueden heredar una gran cantidad de dinero, pero sin valores la podrán malgastar y quedar en la miseria. Sin embargo, una buena educación les ayudará a enfrentar adversidades durante toda su vida sin importar su situación financiera.

1. Leerles a menudo.

Uno de los objetivos de los padres más importantes es crear el amor y el hábito por los libros. La mejor manera es contarles historias o narraciones antes de dormir y crearán un gran interés por aprender a leerlos por ellos mismos.  La lectura les ayudará a fortalecer su capacidad de concentración y desarrollar la imaginación y vocabulario. Los niños lectores tienen más conocimientos que les ayudarán a integrar mejor los nuevos aprendizajes de la escuela para usarlos y recordarlos.

2. Lo importante que es la educación.

Ayudarles que comprendan el valor que tiene el aprendizaje y la educación para su futuro. En los últimos meses, hay un incremento de abandono escolar entre adolescentes y jóvenes preparatorianos y universitarios deseosos de tener una vida profesional independiente sin estudios superiores. Los padres deben crear una visión positiva en sus hijos sobre la importancia de los estudios universitarios. Gracias a al trabajo duro y persistencia todos tienen la posibilidad de tener un grado universitario y un mejor futuro.

3. Tener un horario de estudio consistente.

Cada familia debe determinar un horario constante de estudio y realización de tareas: 4:00 a 6:00 PM o de lunes a viernes. Durante estas dos horas, no hay otras actividades como ver televisión, celular, redes sociales o videojuegos. Si no tienen tarea, dedicarán ese tiempo a trabajo académico o cognitivo como leer libros, revisan los apuntes de clase o revisar el material que será cubierto por el maestro.

4. Interesarse por sus aprendizajes escolares.

Cada día que terminan su escuela, preguntarles qué aprendieron en sus clases. No dejarlos que contesten: “Nada” o “No sé”. Hay que presionarlos un poco para que recuperen lo aprendido en la escuela y lo verbalicen y parafraseen. Existe el término “Homo docens” (El hombre que enseña) y expresa la importancia de expresar verbalmente nuestros conocimientos para que el cerebro los recuerde y los fortalezca en su memoria.

5. Ser ejemplo.

Nuestros hijos necesitan vernos leer. Los valores no se enseñan, se viven. La mejor forma que aprecien y decidan que la escuela vale la pena en la vida es observar el modelo de sus padres cuando lean, expresan la importancia de la escuela y el interés que muestran al ver el desempeño escolar de sus hijos.