Especial

En el último mes, el tema del racismo latente en los Estados Unidos tuvo una nueva explosión en su comunidad afroamericana a raíz del asesinato de George Floyd el 25 de mayo pasado.

A las manifestaciones multitudinarias que se vinieron replicando en algunas de las principales ciudades del vecino país del norte se agregaron las de medios audiovisuales como el cine, particularmente en un clásico del cine como “Lo que el viento se llevó” (Victor Fleming, 1939), filme que muchos que como un servidor tenemos en un lugar especial de nuestro corazón como cinéfilos es, sin lugar a dudas, racista en su discurso, desde el momento en que la heroína es una caprichosa heredera de ascendencia irlandesa de una vasta propiedad del sur de la Unión Americana con todo y los esclavos que incluyen a su regañona nana Mammy (Hattie McDaniel) nada menos que en vísperas del estallido de la Guerra Civil, entre quienes se oponían por un lado, y quienes apoyaban por el otro, la abolición de la esclavitud.

Una película como esta marcó en ese sentido en específico a un joven cineasta surgido en la década de los 80 también de origen afroamericano y nacido en Nueva York de nombre Spike Lee, quien no por nada bautizó a su productora desde sus primeros proyectos con el nombre de “40 Acres and a Mule” (“40 Acres y una Mula”), la cual se menciona al inicio de una secuencia de dicho filme durante la etapa de Reconstrucción en Georgia, donde sucede la historia, donde a los esclavos liberados era las extensiones de propiedad y las mulas militares sobrantes que se distribuyeron entre algunas familias de la costa de aquel estado hasta que Abraham Lincoln fue asesinado, se revocó la orden, se les quitaron las tierras y Andrew Johnson las devolvió a sus anteriores propietarios.

Todo esto viene a colación porque hace justo una semana, el viernes 12 de junio pasado para ser exactos, se estrenó a nivel mundial, incluyendo a nuestro país, el más reciente trabajo cinematográfico de Spike Lee a través de su productora 40 Acres and a Mule a través de la plataforma de Netflix titulado “5 Sangres” (“Da 5 Bloods”), el cual sin ser su mejor trabajo como cineasta es una muy buena fusión de toda su obra puesto que incluye el agudo reclamo anti-racial que tuvo su primera película nominada a un Oscar, “Haz lo correcto” (1989); las relaciones interraciales de “Fiebre de Jungla” (1991); la incendiaria biopic “Malcolm X” (1992), que dio Denzel Washington su primera nominación en la terna como Mejor Actor o “El infiltrado del Klan”, que le dio a ganar su primer Oscar el año pasado.

“5 Sangres” inicia precisamente con imágenes del género documental para ponernos en el contexto de los protagonistas de esta historia que se trata de cuatro integrantes de un escuadrón de afroamericanos enviados a la guerra de Vietnam a finales de los años 60 quienes regresan en época actual a dicho país para intentar recuperar un botín de oro así como los restos del líder del escuadrón (Chadwick Panther, de “Black Panther”),  alos cuales dejaron atrás muy a su pesar al momento de regresar a su país. Si bien como mencionamos con anterioridad la película tiene ciertos inconvenientes como su larga duración y los varios géneros que mezcla no deja de tener su interés y ser imprescindible para seguidores de Lee.

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Alfredo Galindo

Columna: Cinelectronico

Productor, Director y Guinista de cine.

Columnista del periódico Vanguardia desde 1995, escribe sobre música, cine y televisión. Combina la pasión de escribir con la creación cinematográfica.