La madrugada del 9 de agosto de 1969 marcó uno de los momentos más impactantes en que marcó la historia de Hollywood, se confirmaba el asesinato de la actriz Sharon Tate en aquel entonces esposa de Roman Polanski a mano de un grupo llamado "La Familia”, grupo criminal que era dirigido por Charles Manson.

La madrugada del 9 de agosto de 1969 marcó uno de los momentos más impactantes en la historia en Hollywood, pues se confirmaba el asesinato de la actriz Sharon Tate y de otras cuatro personas, a mano de un grupo llamado "La Familia”.

Este grupo criminal era dirigido por Charles Manson, quien ya tenía antecedentes puesto que estuvo en el centro penitenciario de la Isla de McNell de Wahington en 1961.

Durante los años 60, Manson se obsesionó con una posible guerra racial entre blancos y afroamericanos, la cual terminaría con el triunfo de éstos.

Según él, la primera revelación que tuvo acerca del conflicto fue la canción Helter Skelter de The Beatles, donde creyó que Dios le mandó una advertencia para prevenir la guerra.

En 1969, Manson y sus seguidores se mudaron a Canoga Park, en una casa amarilla a la cual nombró "Yellow Submarine", en honor a la mítica banda inglesa.

Esta foto de archivo del 9 de agosto de 1969 muestra el cuerpo de la actriz Sharon Tate siendo sacado de su casa alquilada en Cielo Drive en el área de Bel-Air de Los Ángeles. Foto: AP

En dicho lugar, Charles comenzó a componer sus propias canciones donde quería advertir del "apocalipsis" que estaba por ocurrir. Gracias a su amistad con Denis Wilson, baterista de Beach Boys, intentó localizar al productor musical Terry Melcher, a quien invitó a su casa a cenar para mostrarle el material que estaba creando, sin embargo, nunca llegó.

Ante la nula respuesta, Manson se dirigió a la calle 10050 Cielo Drive, en Beverly Hills, donde se ubicaba la residencia de Melcher.

Para su sorpresa, Melcher ya no vivía ahí, y la residencia ahora era ocupada por Sharon Tate y el director de cine Roman Polanski, esposo de la actriz.

Con un sentimiento de odio, la noche del 8 de agosto de 1969, Manson ordenó a Tex Watson, Susan Atkins, Linda Kasabian y Patricia Krenwinkel a asesinar a todas las personas que se encontraran en la antigua casa de Terry.

En esos días, Polanski se encontraba en Reino Unido trabajando en una película, mientras que Sharon Tate tenía ocho meses de embarazo y estaba en casa junto a sus amigos Jay Sebring, el aspirante a actor Wojciech Frykowski y su novia Abigail Folger.

Sharon Tate y Roman Polanski. Foto: East Bay Times

Cuando el grupo de asesinos llegó a la propiedad, Watson cortó la línea telefónica. Armados con cuchillos y un rifle, amarraron a Frykowski y posteriormente siguieron con los demás invitados de Tate.

Sebring intentó zafarse en un momento que Watson se descuidó, pero recibió un disparo en el torso y lo golpearon hasta matarlo.

Tex ordenó a Susan Atkins asesinar a Frykowski, pero antes de que lo hiciera, intentó resistirse, pero Atkins lo apuñaló seis veces y Watson lo mató con un balazo y varios golpes con su revólver.

Abigail Folger intentó escapar, pero fue detenida por Krenwinkel y Watson, quienes le enterraron el cuchillo en 28 ocasiones.

Un agonizante Frykowski trató de pedir ayuda, pero Linda Kasabian lo detuvo, hasta que Wojciech cayó al suelo y Tex arremetió una vez más, ahora con 51 puñaladas.

Tate también hizo el esfuerzo por huir, pero Atkins no lo permitió y junto a Krenwinkel, la amarraron para que Watson la asesinara con el cuchillo, clavándoselo en 16 ocasiones.

Cuando la masacre terminó, Atkins tomó una toalla y la empapó con la sangre de la actriz y escribió en la entrada la palabra Pig (cerdo).

Al día siguiente, la mujer que se encarga de la limpieza avisó a las autoridades acerca de los asesinatos.

La policía de Los Ángeles comenzó una investigación que en un principio no obtuvo resultados, Fue gracias a la detención de Susan Atkins (fue arrestada por robo) que las autoridades tuvieron pistas ya que ella le contó a una reclusa que había formado parte de la matanza de Cielo Drive. Fue la misma presa quien se animó a denunciar a Atkins.