Foto: Tomada de Internet
Estamos tan acostumbrados a la nobleza de nuestra piel, a su rápida recuperación y a todo lo que hace por nosotros que nos olvidamos de cuidarla y nutrirla apropiadamente.

Estamos tan acostumbrados a la nobleza de nuestra piel, a su rápida recuperación y a todo lo que hace por nosotros que nos olvidamos de cuidarla y nutrirla apropiadamente.

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y su función es cubrir y proteger a todos los músculos y órganos vitales, así como evitar la entrada de virus y bacterias.

La piel cambia según la parte del cuerpo que cubra, por ejemplo, es mucho muy fina y delgada en los labios y mucho más gruesa en talones o la planta del pie en general y la más delicada cubre el rostro y cuello, de ahí que debamos tener especial cuidado con la piel en esta área.

Conforme los años pasan, nuestro rostro va cambiando y por ende, los cuidados que debemos darle.

Vix recientemente publicó algunas recomendaciones que tiene mucho sentido considerar antes de dañar nuestra piel por ignorancia.

Micro agujas dérmicas

Son cientos de micro agujas pasando por tu piel y haciendo milimétricas punciones desarrollando micro lesiones, de tal manera que la piel se estimula a “sanar” dichas lesiones y produce más colágeno y elastina. El gran riesgo de este tratamiento es contraer o desarrollar una terrible infección que pueda lastimar seriamente el rostro.

Dormirte con maquillaje

Es ya de todas sabido que bajo ninguna circunstancia debemos ir a dormir con maquillaje, debemos lavar el rostro o usar alguna crema desmaquillante para que nuestra piel pueda descansar, regenerarse y transpirar cómodamente.

Exponerte al sol sin protección

Siempre mujer nos recuerda que el sol está muy agresivo hoy en día por lo que recuerda diariamente usar bloqueador solar y alguna gorra o visera para proteger tu rostro.

Pellizcar a reventar los granitos

Por muy tentador que parezca, evita reventar los granitos o agarrarte con las manos sucias, pues aparte de la infección que te puedes provocar, vas a generarte lesiones y cicatrices terribles y muy difíciles de eliminar.

Exfoliantes muy agresivos

Este tipo de procedimiento es delicioso y refrescante cuando se hace correctamente, Si estás buscando exfoliar tu rostro, busca aquellos específicamente para este fin. Evita los que sean muy duros, de granos muy grandes pues pueden rayarte la cara y lastimarte seriamente.

Esponjas de lufa

La esponja de lufa es aquella de origen vegetal, es muy popular para usarse en el baño para tallar el cuerpo pero no es nada recomendable porque es común que guarde bacterias y las trasmita a tu rostro y cuerpo. Si tienes una, después de usarla debes ponerla al sol y esperar que seque antes de volverla a usar.

También puedes usar esponjas suaves o cepillos igualmente suaves.

Peelings químicos

Hace algunos años, este procedimiento ganó mucha popularidad pero el problema vino cuando muchas mujeres comenzaron a realizárselos sin protección, productos de mala calidad provocando quemaduras tremendas en el rostro.

Si lo vas a intentar debes ir con un profesional y no arriesgar tu rostro.

Recuerda que una buena alimentación, ejercicio regular, más un carácter amable siempre dará por consecuencia un rostro alegre y bello son importar cuántos años se tengan.

Visita un profesional cosmetólogo o dermatológico antes de considerar hacer algo a tu rostro.