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El intérprete, que ganó el Oscar a Mejor Actor de Reparto, conversa en exclusiva con el corresponsal de VANGUARDIA sobre este logro

Mahershala Ali ya había hecho historia dos años atrás, cuando con un Oscar en la mano como Mejor Actor de Reparto, terminó la noche festejando todavía más durante aquel escándalo en que la producción de "Moonlight" había ganado realmente, cuando Warren Beatty anunció como ganadora a "La La Land". Esta vez no fue muy diferente. Habiendo ganado otra vez en el mismo rubro, había llegado al Teatro Dolby con una de las ocho Mejores Películas nominadas. Y aunque entre las favoritas de la noche estaban las diez nominaciones de "Roma", tal cual como la otra vez, Mahershala Ali pudo volvió a festejar el Oscar de la Mejor Película con que él también había ganado, "Green Book".

- ¿Es posible comparar el premio de ‘Green Book’ con la primera vez que ganaste por ‘Moonlight’, dos años atrás?

- No sé si es diferente. Pero aquella vez (con Moonglight) había sido la primera vez que yo pasaba por una posición así. Y fue increíble ser parte de aquel elenco, sintiendo que habíamos conseguido algo tan especial. Me cambió la vida, pero lo importante de aquel evento fue la serie de secuencias que siguieron, donde después de 25 años como actor, tuve tantas nuevas oportunidades. Y volver ahora con ‘Green Book’ es un honor, en especial por haber sido elegido por gente de cine que tiene un lente extra y cierta capacidad para ver en un trabajo la belleza o los errores, porque saben muy bien lo que pasa detrás de cámaras. Y volver se siente realmente increíble. No es algo que pueda acostumbrarme nunca. Pero al final del día o desde un principio, uno siempre trata de hacer un buen trabajo, contando buenas historias que inspiren a la gente.  

- ¿Y cómo describirías estos tres años desde que ganaste el Oscar por primera vez con ‘Moonlight’, justo el año del escándalo donde habían anunciado como ganador a ‘La La Land’, por error?

- Es remarcable y un verdadero desafío positivo en términos de tratar de balancear otros temas de mi vida, como ver a mi madre y mi abuela. Y cada vez que veo a mi hija que recién cumplió dos años, a veces siento que no está en casa conmigo porque yo estoy siempre trabajando. El desafío del éxito y las oportunidades que uno recibe, pasa por la vida familiar que a veces sufre las consecuencias. La gente que quiero también me da su apoyo en lo que hago y son también las personas que me dan la energía para mejorar en mi trabajo cada vez que salgo de casa. Pero yo veo por igual al éxito y al fracaso, siempre y cuando pueda mejorar en el camino, habiendo aprendido con la experiencia.

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- ¿Hasta qué punto crees que influenció tu Oscar como Actor Secundario de ‘Moonlight’ para que te hayan ofrecido el rol del Oscar de ‘Green Book’?

- No creo que me hubieran llamado si no hubiese por el Oscar de Moonlight. El Oscar cambia mucho, abre puertas y resalta tu trabajo. Y estoy agradecido en ese sentido. El rol Dr. Shirley (en ‘Green Book’) resultó ser la mejor oportunidad que me había llegado hasta ese momento. Hay que pensar que en ‘Moonlight’ yo apenas estuve presente en una tercera parte de la producción, aunque había sido la experiencia más profunda de mis 25 años de trabajo. Y no me deja de sorprender que haya tenido la oportunidad de interpretar un personaje con tantas dimensiones como Dr. Shirley, alguien que en la realidad no tuvo que contratar un chofer de raza blanca, pero eligió contratarlo en 1962, en el sur del país, donde no era común que un hombre blanco te abra la puerta y lleve tu equipaje. Tiene tantos elementos importantes que sentí que podía hacer algo significativo, con la ayuda correcta.

- ¿Cuál fue la ayuda correcta en este caso?

- La ayuda correcta fue trabajar con Viggo Mortensen y tener al compositor Kris Bowers que incluso me pudo cubrir en las escenas donde yo no podía hacer lo que se vio en el piano.

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Habiendo sorprendido desde el primer día que estrenaron en el Festival Internacional de Cine de Toronto, la película ‘Green Book’ sorprende todavía más al saber que está basada en una verdadera historia. La historia del Dr. Don Shirley, un músico de raza negra que en los años 60 necesitaba la ayuda de un libro verde (el Green Book) que lo guiara por las zonas permitidas para la gente de su raza, en la zona más racista del sur de Estados Unidos. Y lo más curioso de la historia es justamente como muestra el cambio de razonamiento del racista italiano que interpreta Viggo Mortensen, detrás de una historia muy humana. ¿El único problema? Las controversias de la verdadera realidad donde la familia de Don Shirley insiste en que es pura ficción, que nunca se hicieron amigos como los muestra el cine y que incluso se habían negado a la idea de filmar una película sobre su vida.

- ¿Qué opinas sobre las críticas de los familiares del verdadero Don Shirley asegurando que la historia de ‘Green Book’ no es tan real como se ve?

- En términos de la veracidad histórica de la película, creo que algunos temas que se cuestionan se pueden responder con escuchar al verdadero Dr. Shirley, con algunos artículos que también se publicaron. Deberíamos volver y ver lo que él quería decir, ya sea ficción o realidad. Lo que quiero decir es que en el momento que yo interpreto una historia, aunque sea ficción, tengo que afrontarla como si fuera verdad. Y mi trabajo es asegurarme que la actuación sea lo más profunda posible, para conectarme lo mejor que pueda con el rol. Tengo que creer primero mas que nada en mi, para que el público después me crea.

- ¿Pero cómo se siente ganar un Oscar sabiendo que la familia Shirley se queja de la forma en que representaste tu rol?

- Mi trabajo siempre es el mismo. Y tengo que fijarme en lo que yo soy responsable, en la energía y el tiempo de mi trabajo, sin dejar de lado lo que tampoco tengo control. Por eso, yo respeto a la familia. Respeto a Dr. Shirley y su familia y les deseo lo mejor. Pero yo tengo que hacer mi trabajo, respetando a todos. En este caso, yo no sabía que ellos incluso existían. Tuve los contactos que tuve, hable con el estudio y con todos, pero en cierto punto tenía que seguir adelante. Al final del día me hubiera encantado que todos estuvieran feliz en mi situación. No quiero que nadie se enoje ni pretendo ofender a nadie. Por eso les deseo lo mejor y me encantaría que sepan que los aprecio.

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- ¿Y habiendo ganado dos premios Oscar en la categoría como Actor Secundario, te gusta la idea de ganar un próximo Oscar protagonizando tu propia película?

- Bueno, siento que hasta hace poco ni siquiera me ofrecían un trabajo como protagonista. Todavía hoy me ofrecen roles secundarios. Supongo que se trata de sentarme y esperar que llegue la mejor oportunidad, ya sea en un rol secundario o protagónico, siempre y cuando quiera interpretar personajes que sean originales, profundos y complejos, que los sienta como un desafío.

- ¿Haber jugado al basquet en la Universidad, te enseñó a ser buen compañero dentro de un buen equipo de cine que gana otro estilo de trofeos con el Oscar?

- Yo crecí jugando deportes aunque el primero fue con carreras de bicicletas BMX, que no era en equipo, pero después siempre jugué en deportes en equipo. Por eso nunca entendí lo que significa conseguir algo sin la ayuda de otras personas. Y en esta caso fue con Viggo Mortensen, el director Pete Farrelly y el compositor Kris Bowers que fue mi doble. Es cierto que el cine es un deporte de equipo. No podemos lograrlo sin otra persona. No se trata hacer un gol, sino de llevar la mejor energía, para trabajar en equipo. Y yo siempre trato de ser muy conciente de mi energía y lo que traigo al lugar.

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- ¿Y cómo te preparas para un rol? ¿Cómo es tu mundo al momento de tomar contacto con tus personajes?

- Pienso muchísimo en todo lo que puedo hacer, después de decir “Sí”, porque solo acepto algo que me pone incómodo. Cuando recibo un guion y mi pequeño ego piensa que puedo hacerlo, es cuando tengo que decir “No”. Acepto los trabajos que me dan miedo hasta cierto punto. Y mi preparación pasa por trabajar con gente como un especialista determinado en dialectos, perder peso, engordar a veces o incluso aprender a tocar el piano, lo que sea. Después, no importa si tengo mis diálogos memorizados, al momento de entrar al estudio, me siento tan nervioso que tiro todo lo que aprendí por la ventana y lo único que me calma es meditar y rezar.

- ¿Qué estilo de historias te gustaría ver en cine o la TV incluso?

- ¿Qué estilo de historias me gustaría ver? Supongo que por debajo de esa pregunta me importan los directores y la gente con quien quiero tener la oportunidad de contar historias. Y quiero trabajar con gente nueva, con voces que no se tuvieron en cuenta antes. Quiero estar en frente de una diversa fila de cineastas que también tengan la oportunidad de contar sus historias, porque es la mejor forma natural de lograr algo diferente.

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- ¿Algún autor favorito, con el que te gustaría ganar otro Oscar?

- Mi libro favorito es Kahlil Gibran, El Profeta. Hay un par de libros que también me interesan pero no quiero hablar del tema, porque las veces que lo hice antes, siempre aparece un anuncio a la semana siguiente donde alguien más lo está haciendo. Pero mi favorito es ‘El Profeta’ de Kahlil Gibran.

- Para terminar: ¿Si pudieras volver al escenario del Teatro Dolby para agradecer el Oscar a alguien que no mencionaste todavía... a quién nombrarías?

- El resto de los actores, además de Octavia Spencer y Viggo Mortensen. Muchos no reciben el crédito que se merecen pero todos tuvieron su parte y la colaboración de cada uno también fue críticamente importante para nuestro trabajo.