Foto: REBECA RAMÍREZ
No los comprobaron ante Conacyt-Sener

Un proyecto fallido para producir biocombustible mantiene a investigadores del Instituto Tecnológico de Saltillo (ITS) y a la empresa Centro de Investigación Aplicada para el Agua y Energías Alternas, con sede en Monterrey, en mira de autoridades por adeudar cerca de 3 millones de pesos no comprobados al “FondoSectorial Conacyt-Sener”.

En la irregularidad y falta de comprobación del proyecto están involucrados la Fundación del Instituto Tecnológico de Saltillo, una asociación civil que actualmente no tiene actividad, y la empresa Centro de Investigación Aplicada para el Agua y Energías Alternas SA de CV, la cual tiene registro en Monterrey, pero desapareció sin dejar rastro, así como investigadores del ITS.

En el 2011, cuando era director del Instituto, Jesús Contreras García, la Fundación del ITS celebra un convenio, apoyado por el Tecnológico, para desarrollar el proyecto 153002 “Diseño, desarrollo e implementación de un reactor piloto de síntesis de Fischer Tropsch, para producir biocombustible mediante gas de síntesis, aprovechando los residuos y subproductos de una planta de biodisel (cáscara de Jatropha curcas y glicerina)”.

PIDIERON 8.4 MDP

El proyecto fue apoyado por el Fondo Sectorial del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y la Secretaría de Energía, con dinero del Fideicomiso número 2138, por un monto total de 8 millones 400 mil pesos, que en su primera etapa tenía una ministración de 3 millones 600 mil pesos, en la segunda 4 millones 200 mil pesos y en la tercera solamente 840 mil pesos.

Sin embargo, el dinero de la primera etapa, 3 millones 600 mil pesos, en lugar de ingresar el ITS, entró a la Fundación ITS Asociación Civil, en una cuenta bancaria de Banamex a nombre de Ernesto Gómez Moyeda, quien se desempeñaba como gerente de la Fundación.

Debido al poco avance en los resultados de la investigación, tanto autoridades de Conacyt, de la Secretaría de Energía y de la Dirección General de Educación Superior Tecnológica dieron por concluido de manera anticipada el proyecto.

 De la primera ministración de 3 mil 360 millones de pesos, los integrantes del proyecto ejercieron 2 millones 997 mil 367 pesos y dejaron sin ejercer 362 mil 632 pesos que fueron devueltos al fideicomiso tras la orden de terminación anticipada del proyecto.

NO PUDIERON COMPROBAR

Sin embargo, los casi 3 millones de pesos que se ejercieron tuvieron irregularidades en su comprobación, sobre todo en la compra de equipo por parte de la empresa Centro de Investigación Aplicada para el Agua y Energías Alternas S.A. de C.V., con sede en Monterrey, con quienes se dejó de tener contacto desde el año 2014.

 En el mes de febrero de 2013, el Conacyt realizó una visita al ITS para revisar el avance del proyecto y encontraron que la primera etapa había un 2 por ciento, y de las etapas 2 y 3 existía un cero por ciento; en esa fecha se acordó que se presentaran las facturas de los recursos erogados porque no se había comprobado nada, también se dio a conocer que el problema radicaba principalmente en la empresa Centro de Investigación Aplicada para el Agua y Energías Alternas S.A. de C.V, y que el equipo adquirido con recursos del fondo estaban en la empresa, pero desconocían la ubicación.

 Además ahí se confirmó que los recursos del Fondo para el Proyecto no entraron a una cuenta del ITS, sino a la de un particular, el gerente de la Fundación ITS A.C. y que por ese motivo fueron cobrados impuestos que no estaban contemplados en el proyecto.

SE GASTÓ EN IMPUESTOS UN TERCIO DEL RECURSO

En un comunicado de febrero de 2013, el gerente de Fundación ITS informa a Dagoberto Vázquez Obregón, responsable administrativo del proyecto, que debido a que el recurso se ingresó a una cuenta particular se tuvieron que pagar 463 mil pesos por concepto de IVA y 506 mil pesos por IETU, es decir, 969 mil pesos de los 3 millones 360 mil que se recibieron, fueron a parar a impuestos.

En el mes de marzo de 2015, la firma de contadores y auditores Baker Tilly México realizó una revisión al proyecto para generar biocombustible y dio a conocer que no existía evidencia física, ni ninguna otra documentación sobre los gastos reportados, que la cuenta bancaria en donde se depositó el dinero era de la Fundación ITS, lo cual fue considerado como una irregularidad porque debieron depositarse en una cuenta del Tecnológico.

Además determinaron que no se llevó a cabo la contabilidad correcta del proyecto y en las facturas que se obtuvieron se encontró que no se puede comprobar que el cheque fue recibido por la contra parte o proveedor.

UNA EMPRESA ‘FANTASMA’ DESAPARECIÓ

En el 2014, con apenas un año en el puesto, otro exdirector, Arnoldo Solís Covarrubias, contrató los servicios del notario público Mario López Rosales de Nuevo León, para notificar de manera legal a la empresa Centro de Investigación Aplicada para el Agua y Energías Alternas SA de CV y sus representantes sobre la cancelación del proyecto y el requerimiento para la devolución y/o comprobación de los recursos, sin embargo el domicilio estaba ocupado por otra compañía.

 VANGUARDIA buscó a la actual directora, María Gloria Hinojosa Ruiz, quien fue designada apenas el 30 de junio de 2019 por Enrique Fernández, director del Tecnológico Nacional de México, pero declinó hacer comentarios hasta en tanto no conocer a fondo el tema, el cual explicó desconocer por el momento.

 Sin embargo dio a conocer que la Fundación Instituto Tecnológico de Saltillo Asociación Civil, que tiene su domicilio en las mismas instalaciones del ITS, ya no se ubica ahí, y tampoco conoce de actividad alguna.

 Desde la firma del convenio del proyecto han pasado tres directores por el ITS: Jesús Contreras García, quien estaba al frente al momento de la firma del convenio con Conacyt y la Sener, también Arnoldo Solís Covarrubias, quien se desempeñó en el período de noviembre de 2013 a junio de 2019, y María Gloria Hinojosa Ruiz, quien está en funciones actualmente.

 En el requerimiento de los cerca de 3 millones de pesos no hay señalamientos directos sobre alguna persona en particular, sin embargo se busca que el ITS responda, al igual que la empresa Centro de Investigación Aplicada para el Agua y Energías Alternas S.A. de C.V. y la Fundación ITS respondan por la falta de  comprobación.

¿QUÉ PRETENDÍA EL PROYECTO?

> Generar biocombustible y definir su viabilidad económica para un proceso industrial, así como obtener tecnología, generar conocimiento científico y obtener productos innovadores.