Investigación. Las calles aledañas al domicilio ubicado en General Cepeda 904, esquina con Ramón Corona, fue acordonado por autoridades. Juan Francisco Valdés
Además de fracturas, uno de ellos perdió dos de sus dedos; pese a que la agresión fue en la madrugada, hasta la mañana pudieron escapar para buscar ayuda

Dos personas con problemas de adicción fueron atacadas a machetazos la madrugada de ayer dentro de un centro de rehabilitación clandestino ubicado en pleno centro de Saltillo, sufriendo fracturas e incluso la pérdida de sus dedos.

Las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) acordonaron el anexo, como se hace llamar la casa de “rescate” ubicada en la calle General Cepeda 904 esquina con Ramón Corona.

Una de las víctimas –Rafael P.M., de 35 años, y Luis Fernando G.P, de 60 años– dijo que un interno con problemas de alcoholismo los atacó cerca de las 1:30 horas, cuando dormían en uno de los angostos cuartos.

Tras el ataque, presuntamente no se les permitió salir ni ser atendidos porque los encargados temían ser asegurados por las autoridades, ya que la casa que ocupan no es rentada ni de su propiedad. Cerca de las 7:00 horas aprovecharon el descuido de los “padrinos”, como les llaman a los encargados del anexo, para huir.

Rafael sufrió la amputación total de dos de sus dedos (índice y pulgar) y desprendimiento de piel en el dedo medio, anular y meñique, mientras Luis fractura expuestas en mano y antebrazo izquierdos.

Pese a sus heridas, caminaron rumbo a la calle Matamoros y Ramón Corona, donde interceptaron a un vehículo Chevy Monza tripulado por un policía municipal que salía de  turno.

“Me salen dos personas y me hacen señas, me paré ayudarles. Les pregunté qué les había ocurrido, solo me dicen que los habían lesionado… solo los lleve a Cruz Roja”, dijo el oficial Mario Gilberto.

En la sala de urgencias de la humanitaria institución, los lesionados confesaron y ello generó una fuerte movilización de autoridades de la Fiscalía General del Estado, quienes junto con la Policía Municipal cerraron calles aledañas al anexo.

La intención era asegurar al dueño de la casa y a los “padrinos”. Se informó de manera extraoficial que todos huyeron, pero vecinos dijeron que allanaron la casa elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) así como los de la Policía Civil.

De acuerdo con los vecinos, el lugar fue rentado en 2015, luego quedó abandonado y fue habilitado como supuesto centro de ayuda.