Respecto al caso, la Defensoría precisó que dictó medidas cautelares a la saxofonista y a su familia desde octubre pasado. ARCHIVO
A través de redes sociales, ha circulado información respecto a la joven atacada con ácido

OAXACA, Oax.- Ante la campaña mediática que desde la clandestinidad emprendió Juan Antonio Vera Carrizal, exdiputado del PRI prófugo por su presunta participación en el ataque con ácido a la saxofonista María Elena Ríos, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) advirtió que la difusión de videos, fotografías y audios de conversaciones privadas o de hechos violentos cometidos contra mujeres "contribuye a la criminalización de la víctima".

El organismo alertó que dichas prácticas reproducen estereotipos de género, "que implican opiniones o prejuicios sobre supuestos atributos o características y funciones sociales que hombres y mujeres poseen o deberían poseer", por lo que favorecen la revictimización.

La declaración se da luego de que, a través de redes sociales, ha circulado información respecto a la joven atacada con ácido que, a decir de la Defensoría, además de ser una invasión a su intimidad, "vulnera sus derechos humanos y la agreden en el momento en el que ella y su familia se encuentran en búsqueda de justicia".

Este tipo de acciones en las que se intenta corresponsabilizar a la víctima de su agresión forma parte de una cultura predominantemente machista”.
comunicado de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca

"Este tipo de acciones en las que se intenta corresponsabilizar a la víctima de su agresión forma parte de una cultura predominantemente machista, que busca generar culpa en la víctima y disminuir el rechazo social hacia el hecho violento con el objetivo de aislarla socialmente por medio de la estigmatización y el señalamiento, para dificultar los procesos de recuperación y acceso a la justicia", alertó la DDHPO.

La Defensoría señaló que estas visiones sociales y culturales están presentes tanto en los procesos de atención en las instituciones públicas, así como en la forma en la que se transmite la información a la sociedad, pues los discursos generados por los estereotipos en algunas ocasiones se reproducen en medios de comunicación.

"La sociedad debe aprender a preservar a la víctima en un espacio seguro, no culpabilizarla o poner en duda y por el contrario, brindarle un entorno seguro que permita que tengan una reparación integral", señaló.