Rechazo. Diversas organizaciones de la sociedad civil se manifiestan en contra de la destitución de magistrados de la Corte Suprema de Justicia. EFE
El secretario de Estado de EU, Antony Blinken, conversó con Bukele y le expresó su “profunda preocupación” por la decisión de separar de sus cargos a los jueces y al fiscal general

SAN SALVADOR, SLV.- El Salvador se adentra a una crisis política por la existencia de dos salas de lo Constitucional en la Corte Suprema de Justicia después de que el Congreso votara por sustituir a varios magistrados, en una medida criticada de manera firme por Washington y señalada de “golpe de Estado” por ONGs.

Las Asamblea Legislativa, que tomo posesión el sábado con amplia mayoría oficialista, votó por destituir a los cinco magistrados propietarios y a sus suplentes, pero la misma sala declaró inconstitucional la medida legislativa, impulsada por el oficialismo y apoyada por el presidente Nayib Bukele.

El Ejecutivo de Bukele y la Asamblea Legislativa reconocen a cinco abogados que fueron votados y juramentados como nuevos magistrados constitucionales, pero la Sala de lo Constitucional señaló en el fallo que estas decisiones atentan contra la forma de Gobierno Republicano que señala la Carta Magna.

El secretario de Estado de EU, Antony Blinken, conversó con Bukele y le expresó su “profunda preocupación” por la decisión de separar de sus cargos a los jueces y al fiscal general. Señaló que “un Poder Judicial independiente es esencial para la gobernabilidad democrática”.

El mandatario salvadoreño dijo el sábado en sus redes sociales a la comunidad internacional que “estamos limpiando la casa” y que “eso no es de su incumbencia”.

Más de una veintena de organizaciones sociales y gremios empresariales salvadoreños denunciaron la “usurpación” de la Sala de lo Constitucional y desconocieron a los abogados electos por la Asamblea Legislativa.