Derrota y cansancio. A un año de la llegada del maldito bacilo chino, se huele y se padece en el ambiente, derrota y cansancio. Nadie hemos salido inmunes e indemnes de esta pandemia letal. Recuerdo un libro, un viejo título de una de las novelas del mexicano Luis Spota: “Más cornadas da el hambre”. Sin duda. Y la muerte por hambre, por inanición, por cansancio y nula esperanza a la vista, es más dolorosa a morir de un solo golpe fulminante por la mordedura del nanobicho. Al momento de escribir las presentes notas, arribamos a las 200 mil muertes.

Los especialistas hablan de un número mayor, al menos el doble. No pocos expertos hablan de tres veces más muertes. Una tragedia para nosotros como país y un fardo de cadáveres en las espaldas de dos ciudadanos sin principios, criterios ni valores: Andrés Manuel López Obrador y Hugo López-Gatell. Doscientos mil muertos y contando. Con vacunas o sin ellas. Es cuestión que nadie tomó en serio la pandemia por parte del gobierno federal y los resultados son funestos. 

¿Morir por picadura del bicho o morir lentamente por la mordedura del bacilo de la economía? Los estragos son letales y claro que nos van a afectar a los vivos, por el resto de la vida. ¿Recuerda usted aquella muletilla que siempre a consolaba a los jodidos? “Es mejor tener salud, que dinero”. Hoy, ni lo uno ni lo otro. El mundo ha mutado para siempre. Creo que usted inmediatamente lo ha visto ya en su ámbito cotidiano: el éxito y prosperidad de los países ya poco tiene que ver con sus materias primas disponibles (petróleo, maíz, trigo, cobre, etcétera), dicho éxito está atado a empresas de innovación globales como un programa de cómputo, un medicamento, una vacuna… Y nosotros con López Obrador, ni madres de esto tenemos y menos hay un programa de inversión ni estructuras diseñadas.

¿El dinero es importante? Sí, tan importante es, que el maestro Jesucristo en el Nuevo Testamento, en los Evangelios, de todos sus dichos y palabras, 15% de ellos tiene relación con el dinero y las posesiones. Habla más del dinero, que de la existencia del cielo y del infierno. ¿Por qué habla más del dinero que de estos temas en teoría, candentes y fundamentales? Porque el dinero forma parte de nuestra columna vertebral y material, a la par de estar imbricado en nuestra vida espiritual. Tal vez usted lo quería ver divorciado, pero en la Biblia está en franco matrimonio.

Y sí, la cuestión económica es lo que nos tiene de rodillas, derivada la bomba por la pandemia del bacilo chino. ¿Usted es feliz sin dinero? Lo dudo. Y si queremos entradas de dinero suficientes para la manutención de nuestra vida cotidiana, es menester que la economía mexicana esté fuerte y en su sitio. Cosa que usted sabe y padece tal vez, vamos en un ritmo acelerado hacia la devastación total. Los analistas financieros hablan de una recuperación de México en tiempos de hasta cinco a ocho años, para volver a estar en los números un tanto estables antes de la pandemia.

ESQUINA-BAJAN

Punto uno: como siempre, alto y fuerte, el gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme espetó lo siguiente el pasado sábado 6 de marzo, cuando se tomó protesta a los candidatos a las alcaldías de Coahuila y a las diputaciones federales: en dos años, Morena devastó la economía de Coahuila. Literal, dijo: “La mayoría de Morena en la cámara de diputados ha devasta do a Coahuila aprobando leyes que afectan nuestra productividad, desarrollo económico y llegada de inversiones, directamente afectaron la creación de nuevas fuentes de empleo”.

Punto dos: los estragos de la pandemia y las decisiones cupulares de Morena (con AMLO como gurú) nos han tenido bien jodidos, pero no de rodillas. Bajo un liderazgo fuerte y toma de decisiones con sentido emprendedor, en estos últimos meses, Coahuila ha recuperado 68% de los empleos perdidos durante al pandemia y su contingencia. Al inaugurar la planta de capital alemán, “Eberspacher Exhaust Technology” en Ramos Arizpe, por parte del gobernador Riquelme y del alto y ejecutivo Alcalde de Ramos Arizpe, José María Morales, “Chema” Morales, no sólo se inauguró una planta por el orden de los 25 millones de dólares de inversión, sino que esta empresa de manufactura viene a otorgar ocupación digna a 300 empleados directamente (la proyección es 500 en poco tiempo). 

Punto tres: el INEGI en días pasados, advirtió de la caída del consumo privado hasta en un 11%, la mayor caída en 26 años en el país. Un colapso total. El panorama de escaso o nulo consumo, es por la pérdida de empleos, el recorte de salarios y el cierre de negocios por la pandemia del COVID-19. Y este menor consumo interno se detecta inmediatamente en varios rubros: uno de ellos, hemos dejado de consumir carne. Los mexicanos hemos bajado notablemente el consumo de carne de res, pollo, cerdo y carnes frías, hasta un porcentaje de 700 gramos por ser humano (datos de Ernesto Hermosillo, presidente del Consejo Mexicano de la Carne).

Punto cuatro: y usted lo sabe, sin la proteína de estos productos cárnicos, simplemente no podemos vivir. Por eso se le llama al huevo, “la proteína del pobre”. Pero con AMLO en el poder, hasta los huevos son dieta por las nubes. Los precios promedio de la canasta básica subieron 6.1% durante enero, según datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas. Y sí, lo adivinó señor lector, uno de los mayores incrementos fue el del tocino con un aumento del 6.5% directamente. 

LETRAS MINÚSCULAS

“Porque donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón”. (Mateo 6:21) El corazón respira mejor, cuando tenemos dinero para vivir con dignidad.