Aunque no lo parece en primera instancia, el encierro incrementa la presión emocional, aunado a cuestiones económicas y familiares. ¿Qué se puede hacer al respecto?

En medio de tanta pérdida nada se ha vuelto más valioso que poder estar cerca de las personas que amas, tener buena salud y estabilidad. Familias en todo el mundo se han unido moralmente, pero también en espacio.

Para muchos, vivir en espacios reducidos las 24 horas del día puede ser estresante. Especialmente cuando enfrentan presiones económicas, nuevas necesidades por el trabajo o estudio en casa y sobre todo, temores sobre el virus.

De marzo a junio del 2020, la Red Nacional de Refugios brindó acompañamiento a 21 mil 74 personas, representando un incremento del 71 por ciento de personas atendidas en comparación al mismo periodo del 2019.

Es necesario, para disminuir los riesgos de contagio y velar por la seguridad de todos, quedarse en casa, pero después de varios meses, muchos hogares están comenzando a experimentar agotamiento familiar por pasar tanto tiempo juntos.

El también conocido “burn out”, no se limita a las presiones laborales o sociales, puede enraizarse en la dinámica familiar cuando no se tienen las habilidades emocionales suficientes para enfrentarlo sanamente.

De acuerdo con el Inventario de desgaste de Maslach, escrito por la psicóloga Christina Maslach, una investigadora pionera sobre el agotamiento que desarrolló el estándar de oro para medirlo, la afección tiene tres componentes: 

1. Agotamiento abrumador

2. Cinismo y desapego 

3. Sensación de ineficacia y falta de logro

Las consecuencias de no lidiar correctamente con esta presión resultan en violencia, depresión, ansiedad crónica y falta de rendimiento en el día a día.

¿Cómo aliviar la tensión y disminuir los conflictos en este período de recurrente estrés?

De acuerdo con la doctora Susan David, aclamada conferencista de Ted Talk y autora del libro “Agilidad Emocional”, para “despegarse” de las emociones negativas en una discusión hay que tomar siete pasos:

1.- Verse a sí mismo como parte del proceso (y en un camino hacia el crecimiento)

2.- Aceptar las contradicciones

3.- Reirse (imaginarse en momentos de enojo que no estás en medio de una tragedia)

4- Cambiar tu punto de vista

5.- Reconocer (identificar la emoción que estás sintiendo por lo que es: una emoción no un hecho irreversible) 

6.- Hablarte en tercera persona (¿que deberías hacer ahora?)

7.- Tomar una decisión

En Australia, la Cruz Roja ofrece servicios de apoyo en salud mental y reconoce las emergencias psiquiátricas al igual que las de accidentes físicos. Cuando comenzó la pandemia se publicaron una serie de recomendaciones para combatir el agotamiento familiar:

  • Anticipar

Prepararte a ti mismo sabiendo que el confinamiento seguirá siendo estresante y planear cómo vas a reaccionar ante él.

La ansiedad, el miedo y la incertidumbre son sentimientos comunes, pueden esperarse de otros y de ti mismo, así que planea cómo reaccionar cuando aparezcan.

  • Identificar

La forma en que abordas los signos físicos de ansiedad controlará tus pensamientos e influirá en los que te rodean.

Algunas señales incluyen malestar estomacal, irritabilidad, dolores de cabeza, dificultad para respirar y opresión en el pecho. Para los niños, puede incluir un comportamiento ansioso, como un apego excesivo. Trata de reconocerlos para no darles control.

  • Gestionar

Hablen en familia sobre sus sentimientos sin repartir culpas. Pero elige tus “batallas” de manera constructiva, un asunto a la vez sin quererlo resolver todo.

Tómate el tiempo para cuidarte. Mantente conectado con amigos por mensajes o videollamadas y busca hacer algo bueno para integrar a los demás miembros d ela familia sin exponerse a salir.

Ivonne Valdés

Editora de los newsletters de CONTEXTO COVID-19Vive la Nueva Normalidad y Quédate en Casa, co-editora de MEMORIAL COVID-19, editora de la revista 360, colaboradora en las secciones de soft news en VANGUARDIA y editora en jefe de Círculo de Oro 2019.
Periodista multimedia y teóloga con especialidad en niños y familias con estudios en comunicación intercultural.
Siempre lista para conocer una nueva historia