Como si no hubiera ya generado suficientes controversias, Andrés Manuel está amenazando con revisar las concesiones de agua en todo el país.

Los agricultores privados están alarmados y empiezan a prepararse para lo que podría ser la madre de todas las batallas políticas contra el Gobierno Federal.

Esto que escribo lo hago precisamente el día del cumpleaños de Manuel Clouthier, alias Maquío. Estaría cumpliendo 86 años, si no es porque tuvo un accidente carretero que le costó la vida. Sin duda él sería el líder para armar una buena defensa contra los ímpetus acaparadores del actual presidente.

Además de los agricultores hay otros grupos que deberían poner sus barbas a remojar. Andrés va por todo. No descansará hasta que el Estado mexicano vuelva a ser el actor económico principal. Para los que no lo vivieron, hagan de cuenta que regresamos a la época del todo poderoso PRI, cuando Manuel Clouthier, candidato del PAN, no podía aparecer en TV ni ir a una estación de radio. Ese PRI, absolutista, es lo que si por Andrés fuera, quisiera revivir pero con el nombre de Morena.

Consideren la iniciativa de Monreal que busca fusionar varios órganos reguladores, como la Comisión Reguladora de Energía, el Instituto Federal de Telecomunicaciones y la COFECE, Comisión Federal de Competencia Económica. Si actuando solitas no dan el kilo, no quiero pensar la burocracia impasable que sería al convertirlas a tres en uno, como el aceite.

Monreal alega que es por motivos de austeridad, pero la letra chiquita dice que ahora serían los comisionados designados por el Presidente, no el Senado. Lo que sucedería en la práctica es que tendríamos órganos técnicos, convertidos en órganos de control político.

Luego me entero de otra tragedia. Grupos ambientalistas lamentan que el Gobierno Federal esté recortando el presupuesto para vigilar y proteger las selvas del país. Tenemos el 10% de la diversidad mundial en especies, pero también mucha gente con ganas de matar animales en peligro de extinción. Sin dinero para la vigilancia, no habrá quien los detenga.

Total que por donde se vea, por una razón o por otra, tenemos un gobierno que aguas, salió más bueno para desbaratar que para construir.

El problema del agua sin embargo, es el más delicado. Simplemente los pleitos por el agua con frecuencia llegan a derramar sangre. Cuando miles de campesinos son amenazados simultáneamente, el asunto se vuelve muy peligroso. En el escrito que han divulgado hablan de actuar ya, y que en un momento dado habría que ir a rodear la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Así de grave ven el problema que Andrés se saca de la manga.

Los mexicanos deberíamos reconocer que llegó a la presidencia alguien que trae un proyecto de país que se basa en ideas que en otras partes ya fueron descartadas por inútiles. Solo que parece que Andrés nunca se enteró y nos quiere llevar paso a paso por el rumbo de un socialismo que jamás ha funcionado.

Hace dos meses, Andrés dijo en una de sus mañaneras que cuando quede lista la reforma constitucional que eleva a conquista social el derecho de los adultos mayores y jóvenes y niños pobres a recibir un subsidio del Gobierno, él estaría listo para renunciar, que ese logro es todo lo que él quería. Pero esta noticia, por alguna razón no fue debidamente circulada y celebrada.

Mientras Andrés continúa con las conferencias mañaneras, siguen las iniciativas que marcan rumbos 180 grados en dirección contraria de lo que van las economías de mayor desarrollo. Así nunca los vamos a alcanzar, y aguas, que la paciencia se está agotando.

Los daños siguen creciendo. Las ocurrencias no cesan. Poco a poco, a todos los mexicanos les está dando un motivo para que terminen pidiendo que se vaya lo más pronto posible. Él lo único que quiere es que no se acabe el dinero para comprar votos en 2021.