Como para demostrar que la Ciencia es una permanente fuente de interés para la humanidad, el miércoles pasado, un suceso científico de primer orden trastornó, en el mejor sentido de la palabra, las redes sociales de todo el planeta.

Ese 10 de abril habían transcurrido quizá 20 minutos desde que en ocho sedes para la investigación astronómica se presentara al mundo, de forma simultánea, la primera fotografía de un agujero negro, cuando la imagen escaló al número uno del ranking mundial de tendencias en Twitter.

Millones de usuarios festejaron este hito del conocimiento, al tiempo que otros cibernautas se divertían ideando y compartiendo memes para generar momentos hilarantes en torno al proyecto Telescopio Horizonte de Sucesos (Event Horizon Telescope).

De especial importancia para México, ocho científicos nacionales se incorporaron al consorcio internacional integrado por más de 200 investigadores de todo el orbe para participar en la obtención de la primera imagen real de un agujero negro.

Coordinados, equipos de Estados Unidos, España, Chile y México crearon una cámara virtual del tamaño de la Tierra, para hacer observaciones en la banda milimétrica que capturó la imagen del agujero negro.

Los expertos mexicanos se sumaron desde hace dos años, en abril de 2017, para trabajar desde el Gran Telescopio Milimétrico “Alfonso Serrano”, localizado en la Sierra de Puebla.

También trabajó arduamente en este proyecto, personal del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), así como el Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA), de la Universidad Nacional Autónoma de México. Entre los investigadores de esta última institución se encuentra Antonio Hernández Gómez, un físico egresado de la Universidad Autónoma de Coahuila.

La imagen que se dio a conocer a media semana presenta un anillo que corresponde al agujero negro supermasivo ubicado a 53.3 millones de años luz de la Tierra.

Los agujeros negros son una masiva concentración de materia comprimida en un área pequeña que genera un campo gravitatorio que engulle todo lo que le rodea.

Particularmente, emocionó que, por primera vez, se podrá confirmar con evidencia directa una predicción matemática -derivada de la Teoría de la Relatividad General que Albert Einstein presentó hace 104 años-, al captar la sombra de un cuerpo cósmico supermasivo en el núcleo de la galaxia M87.

El Event Horizon Telescope ha demostrado lo que México puede hacer si se invierten recursos para el desarrollo científico. María Elena Álvarez Buylla, directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), admitió que “sería una irresponsabilidad completa” el no apoyar la infraestructura que permitió estos logros.

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, debe reconocer que el liderazgo científico de México sí es posible. El camino es estimular vocaciones científicas a edad temprana, facilitar el acceso al conocimiento, fortalecer la formación de investigadores y aprovechar la cantera de talento e infraestructura que tenemos.