Foto: Francisco Rodríguez
El argumento del presidente municipal para poner a disposición el dióxido de cloro a la población, es que no se obligará a nadie y que precisamente cada persona es libre de tomar alternativas que ayuden a mejorar la salud

El alcalde de Francisco I. Madero, Jonathan Ávalos Rodríguez, declaró que está dispuesto a enfrentar repercusiones legales por poner a disposición de la gente el dióxido de cloro como tratamiento para el Covid-19.

“Con gusto recibimos todas la acciones legales que se puedan emprender”, dijo el edil, pero aseguró también que contestarán y argumentarán del porqué se debe de promover y ayudar a la población para no permitir más fallecimientos.

“Si me van a llevar a la cárcel por hacerle un bien al pueblo, pues aquí están mis manos. No tengo miedo. No estoy obligando a nadie. Es un derecho universal, cada quien es libre de decidir si toma un remedio alternativo o no”, comentó Ávalos Rodríguez.

El argumento del presidente municipal para poner a disposición el dióxido de cloro a la población, es que no se obligará a nadie y que precisamente cada persona es libre de tomar alternativas que ayuden a mejorar la salud.

Jonathan Ávalos había anunciado que compraría mil dosis de dióxido de cloro para entregar a la población. Recalcó que no es obligatorio sino una responsabilidad de cada ciudadano.

Expuso que cuando se está en medio de una pandemia y se está en riesgo la vida de un ser humano, existen diferentes declaraciones internacionales como la de Helsinki, que respalda el hecho de dar fórmulas magistrales a la gente para salvar vidas, todo mediante hojas de consentimiento informado.

“Estas fórmulas magistrales se pueden otorgar siempre y cuando el paciente acepte. La persona está de acuerdo en recibir un tratamiento alternativo. No es la panacea, es una fórmula magistral que busca cuidar la salud de la gente”, añadió.

Sobre las críticas que ha recibido, el alcalde mencionó que no hay estudios de la no toxicidad del dióxido de cloro y pidió a los que aseguran que es tóxico, que prueben científicamente.

Ávalos, quien es es médico de profesión, agregó que todos los medicamentos son tóxicos dependiendo de la dosis y defendió que los protocolos que se ofrecen de dióxido de cloro son en dosis mínimas.

“Me he dado a la tarea de leer, de investigar. A los que critican que Dios los bendiga y también se pongan a leer. Hay que leer de dosis, de concentraciones. No creo que estemos haciendo mal, estamos velando por la salud. No entiendo por qué hay oposición a que queramos ayudarle a la gente a que no fallezca”, insistió.

Además, descartó que las dosis las vaya a comprar con recursos públicos, pues aseguró que él mismo compró unas dosis y le regalaron otras.