Rafael Mora, director del Centro de Integración Juvenil (CIJ) / Foto: Sandra Gómez
Por ser una droga de laboratorio es agresiva con el sistema neurológico, ocasionando que quien la consume pueda ser un potencial infractor de las leyes, a la vez exalta su libido de manera que motiva a poder llegar a cometer agresiones

Torreón, Coahuila. – El cristal se ha posicionado como la droga preferida de los jóvenes en La Laguna, solo debajo de la mariguana, por lo que se requiere un mayor compromiso de las autoridades para impulsar programas de prevención, advirtió Rafael Mora, director del Centro de Integración Juvenil (CIJ).

En poco tiempo esta droga ganó la predilección de muchos jóvenes, ya que en 2017 se tenía un consumo de 1.5 por ciento entre los pacientes que son atendidos en este centro, mientras que en 2018 la cifra se elevó a un 22 por ciento.

Menciono que aunque se ha estado trabajando en la prevención del consumo de esta y otras sustancias, su utilización es alta, tal como lo revelan las estadísticas del CIJ.

Si con las otras drogas el tratamiento es complicado, con el cristal por el simple hecho del efecto que tiene, hace que se vuelva muy complicado el dejarlo, añadió.

Señaló que el problema del cristal es que dificulta el tratamiento por ser altamente adictiva y para quien la usa es una necesidad estar consumiéndola, lo que hace que el paciente tenga recaídas más fácilmente.

“Una de las broncas que se tiene con esta sustancia es que genera muy rápido un trastorno paranoide, que la persona se siente como perseguida, que todos hablan de él y todos quieren hacerle daño”, agregó.

Si el cerebro va trabajando estas ideas, puede llegar el grado en el que dicen que es mejor morir o terminar con esto, porque no es sencillo, son voces internas que les van diciendo lo que tienen que hacer hasta llegar a la muerte.

Lo más común que se ha detectado es que quien la consume, al tener afectaciones en su sistema neurológico, queda propenso a realizar hechos delictivos sin ninguna restricción, así como su libido se incrementa de manera considerable por lo que su conducta es susceptible de poder cometer algún tipo de agresión, explicó.

El director del CIJ hizo un llamado a los padres de familia para que al primer indicio que revele que sus hijos están consumiendo drogas, busquen la ayuda pertinente y de manera inmediata para evitar que esto aumente y ponga en riesgo la vida de sus seres queridos.