Administra. En los primeros 3 meses de 2016, el promedio de deuda en TDC en México fue de 135 mil pesos. Foto: Especial
Con estas tarjetas es vital revisar con atención cada estado de cuenta para detectar cargos recurrentes o no identificados y para tener mejor control del porcentaje de la deuda proveniente de nuestros dependientes.

CDMX.- Las tarjetas de crédito adicionales pueden ser una gran herramienta para los jefes de familia que buscan otorgar a sus dependientes una forma sencilla de cubrir gastos, sin embargo con poca supervisión o un uso irresponsable se pueden convertir en un artículo muy peligroso.

“Hay que tener mucho cuidado con las tarjetas adicionales porque el problema de la deuda siempre va sobre el titular, entonces debemos considerar que la persona sea de tu plena confianza y le pongas límites de gastos. Algunas tarjetas incluso permiten establecer ese límite directamente en la línea de crédito”, apuntó Iván Vázquez, presidente y fundador de la asociación Protege.

Con estas tarjetas es vital revisar con atención cada estado de cuenta para detectar cargos recurrentes o no identificados y para tener mejor control del porcentaje de la deuda proveniente de nuestros dependientes.

El caso de las tarjetas pre aprobadas, que no han sido solicitadas es distinto, pero también pueden causar problemas.

Pese a que las políticas para emitir plásticos se han endurecido en tiempos recientes, los empleados de instituciones bancarias siguen siendo responsables de muchos de estos casos debido a la búsqueda constante de cumplir con una cuota por comisiones de venta, expuso Vázquez.

La recomendación es sencilla: no activarla si no la solicitaste ni la necesitas. “Si llega y te conviene tal vez la pruebas y la das de baja si no te convence. Si no es necesaria, al no activarla el crédito se da de baja en tres meses, pero si la activas y no la usas el banco te va a cobrar anualidad y otras comisiones. Hay que tener cuidado porque incluso cuando no la usas genera deuda”. 

En los primeros tres meses de 2016, el promedio de deuda en tarjetas de crédito en México fue de 135 mil pesos, dos mil pesos menos que el promedio de 2015, que fue el más alto de los últimos cuatro años.