Pánico. La gente vio humo y llamó a los bomberos. / Omar Saucedo
El daño estructural dejo debilitado el inmueble y el riesgo de que se venga abajo es alto

Luego de que un transeúnte reportó una fumarola que salía de las ruinas de la casa Alameda, elementos del cuerpo de bomberos acudieron para revisar la situación y recordaron que el inmueble está en riesgo de colapso.

Cerca de las 5:00 de la tarde se recibió una llamada a los números de emergencia 911 indicando que nuevamente las llamas que consumieron el centro cultural amenazaban con reavivar, pues se distinguía una leve fumarola de entre las cenizas.

Fue por ello que varios brigadistas de la estación norte fueron despachados hasta el lugar para inspeccionar, realizando solamente algunas maniobras de enfriamiento, pero descartando que el fuego pudiera levantarse entre los escombros.

Lo poco que quedó en pie de la emblemática construcción, donde en 1947 se quitara la vida el entonces gobernador del estado, Ignacio Cepeda Dávila, permanece acordonado, pues el daño estructural dejo debilitadas todas las estructuras del inmueble y el riesgo de que se venga abajo es alto.

Por tal motivo, las autoridades hicieron un llamado a la población civil para que se mantengan alejados y desistan en sus intentos de ingresar al lugar siniestrado, ya que estarían poniendo en riesgo sus vidas.