Especial
Agregaron que la mayoría de los profesores patentan que hay droga en el plantel, pero no quieren dar a conocerlo a medios de información por temor a represalias de la directora
Ahora hasta entran con focos de esos de bombilla, meten la piedra, la calientan e inhalan el humo”.
Madre de familia.

Padres de familia de la escuela secundaria Federico Berrueto Ramón —ubicada frente a la Alameda de Zaragoza—, denunciaron problemas de drogadicción con mariguana y cristal, además de bullying entre la comunidad estudiantil del turno matutino, situación que ha orillado a que más de 60 padres cambien a sus hijos de escuela.

Luego de realizarse una junta de padres el pasado jueves, encabezada por la directora Sara Castillo Juárez, a quien le pidieron una explicación de lo ocurrido, los padres se inconformaron y expresaron que la titular del plantel no reconoce la situación que aqueja a la institución y los adolescentes que ahí estudian.

En exclusiva para VANGUARDIA, afirmaron que el consumo de mariguana y cristal, nombrada como “la mágica” por los alumnos, persiste cada vez más. Los alumnos se drogan en los baños o en el mismo salón de clases y nadie hace nada por actuar.

“En la junta de padres de familia se refirió que hay mucha droga, hemos entrado a los baños y percibimos el olor a mariguana, la consumen en brownies, ahora hasta entran con focos de esos de bombilla, meten la piedra, la calientan e inhalan el humo”, dijo una de las madres que denunció la situación.

“Antes le echaban la culpa a los de la tarde, pero resulta que son los de nosotros”, agregan.

Señalaron que, aunque hay operativos mochilas los alumnos no han sido sorprendidos ingresando droga, pero aseguran que la problemática se incrementa considerablemente y en interior del plantel no existe sanción para ellos.

“No sé si se pongan sobreaviso a los chavos, pero la droga está adentro de la escuela, la droga no se les da por ningún lado de la escuela, que dice que por las orillas o los del turno de la tarde, pero no es esto, la droga está adentro de la escuela y en el turno matutino”, afirman.

 

La directora les mencionó que “estaba todo controlado”, pues Guadalupe, la orientadora, atiende las situaciones, lo cual también desmintieron.

“Los profesores están aburridos de la misma cantaleta, porque ni en el consejo técnico se hace nada, la orientadora es déspota hasta para hablar y en lugar de sentirse en confianza, los alumnos se abstienen de ir con ella”, afirman.

Los inconformes pidieron a la autoridad municipal a que acuda constantemente a revisiones con los perros detectores de enervantes y otras drogas, pues así se dará con los responsables de esta problemática que está extendiéndose hacia otros alumnos.

“En este ciclo escolar no se ha expulsado a ningún alumno por estarse drogando, pero si se les detecta. Se les manda llamar, realizan el escrito correspondiente y hasta ahí se acabó”, comentaron las madres de familia al destacar que el año escolar anterior se detectaron alrededor de siete casos de adicción.

“El último caso de drogas del año anterior eran cuatro jovencitos, y reinciden. Los mandaron a Educación a Distancia, pero cuando se iba a terminar el ciclo escolar y los padres querían medidas más drásticas que nunca se hicieron”, recuerdan.

Agregaron que la mayoría de los profesores patentan que hay droga en el plantel, pero no quieren dar a conocerlo a medios de información por temor a represalias de la directora.