FOTOS: JESUS PEÑA
Muchos optan por dejar los restos de su familiar en un espacio en el columbario

Hasta un 70 por ciento han crecido los contratos para la adquisición de nichos en algunos templos, iglesias y parroquias de la ciudad.

Esto como resultado de la cantidad de incineraciones, 10 diarias hasta mediados de diciembre, que se realizaban en los crematorios de Saltillo por el COVID-19.

“Ah sí, sí, sí. Ahorita por ejemplo toda la semana hemos depositado personas. Esta semana tres. Sí se ha incrementado”, reveló la secretaría de la iglesia de Santa María Reina.

Tanto que en algunos templos reportan la compra de hasta dos o tres espacios por semana en los columbarios, para el depósito de cenizas, lo cual ya es bastante, cuando hasta antes de la pandemia era “raro” que las familias soliciten este tipo de servicios.

“Sí, sí ha habido movimiento en la compra de criptas debido a lo de la contingencia”, dijo una empleada del Santuario de Guadalupe de Saltillo.

La mayor parte de los que se acercan a las parroquias para contratar un nicho son familiares de personas que perdieron la batalla contra el coronavirus.

“Casi la mayoría han sido por causa del COVID, son las que nos han traído aquí”, señaló la secretaria de otra iglesia.

Hasta el día de ayer quedaban en el columbario de la llamada Casa Mariana unos 20 lugares para el depósito de cenizas, de 108 que había en existencia, espacios que se han ido vendiendo a lo largo de los años.

Muertes. La incineración es una práctica que se ha extendido, por la pandemia, dio a conocer el padre Mario Carrillo.

¿Y van a ampliar?

Todavía no hay planes, pero es probable que sí.

COSTOS Y RELACIONES

Los precios de los nichos, cuya capacidad generalmente es para cuatro urnas, nichos familiares, son variados y oscilan entre 12 mil, 16 mil, 18 mil, 20 mil y hasta 30 mil pesos.

“Incluye la plaquita que se pone afuera, en el mármol y esas criptas ya son a perpetuidad. La misa es aparte. Ya nomás vienen a depositar las personas…”, dijo la funcionaria de otro templo católico. 

El servicio de venta de nichos incluye en la mayoría de los casos la misa o un responso, sin niños, sin personas mayores, nomás del cupo necesario de gente, y la bendición de las cenizas.

Como parte del protocolo sanitario, solo de cuatro o seis personas pueden bajar y permanecer en el columbario para despedir la urna, dicha despedida dura entre cinco, 10 y 20 minutos.

“Nadie puede ingresar al área donde están los nichos por seguridad, tanto de ellos como de nosotros”, dijo la empleada de otro templo.

Por razones de la contingencia, algunas iglesias están abriendo las puertas de sus columbarios solo dos horas en la mañana, de 11:00 a 13:00 horas; y dos horas en la tarde, de 17:00 a 19:00 horas.

También en la Iglesia de San Judas Tadeo, que tiene en su haber gran número de fieles y un columbario con 163 nichos, las ventas de espacios para la colocación de cenizas se ha incrementado.

“Sí ha aumentado, no tengo la estadística a la mano, La demanda se vino más, ya ves que casi a todos los incineran…”, declaró una empleada de esta iglesia.

Tan sólo en el mes de diciembre, la iglesia de San Judas vendió 10 nichos, a 30 años, y se han celebrado más 20 homilías de cenizas, un fenómeno que se considera extraordinario.

Preferencias. No todos usan nichos para depositar las cenizas de sus muertos y prefieren llevarlas a su casa. El padre Anastasio Olivar dio a conocer de que se han realizado misas para las cenizas.
Tendencia. Las misas a cenizas se han disparado en los últimos meses, por los decesos debidos al COVID.

LAS CENIZAS EN CASA

Otras familias, por razones meramente afectivas, han preferido conservar en sus casas las urnas con las cenizas de sus seres queridos, en tanto deciden el espacio sagrado en el que habrán de depositarlas.

Así lo declaró el sacerdote Mario Carrillo, párroco de la iglesia de San Esteban, cuya cripta de Ánimas, donde hay 288 nichos, ha mantenido sin novedad la contratación de espacios. 

“Moderadamente ha subido, no es un boom. Sí hay varios de COVID. Mucha gente prefiere tener las cenizas en su casa, como es una nueva experiencia, la gente no se quiere despegar de ellas. Ha habido un ligero aumento, no mucho, pero sí han venido más. Todavía hay como 180 nichos libres”.

AUMENTAN LAS MISAS DE CENIZAS

Lo mismo sucede en parroquias como la del Ojo de Agua. “Aquí está normal, aquí no ha habido mucha demanda en eso”, externó la trabajadora de la tradicional iglesia que tienen un columbario con más de 100 nichos.

En el Templo de La Luz ya hace tiempo que los nichos del columbario se agotaron, pero esto fue desde antes de la pandemia, y quedan si acaso dos espacios.

Lo que sí ha subido han sido las misas en las que familiares de personas que han muerto víctimas del coronavirus, ofrecen por el eterno descanso de sus almas.

“De que ha habido celebraciones de cenizas, ha habido celebraciones de cenizas, aunque no se depositen en el columbario de la Luz, pero han aumentado, uno o dos por semana o hasta tres a la semana, las celebraciones en las que piden una misa con cenizas”, dijo Anastasio Olivar, sacerdote de este icónico templo.

Cuando antes no padre…

No, antes era rarísimo… y se queda pensado un rato.

EL DATO

Por la contingencia, algunas iglesias están abriendo las puertas de sus columbarios solo dos horas en la mañana, de 11:00 a 13:00 horas; y dos horas en la tarde, de 17:00 a 19:00 horas.