El grupo femenil de ciclismo rueda en las noches, pero se tienen ‘una a la otra’ para enfrentar las adversidades del asfalto
El grupo femenil de ciclismo rueda en las noches, pero se tienen ‘una a la otra’ para enfrentar las adversidades del asfalto

Si se quiere lograr algo, solo hay que creer que es posible. Esta es la filosofìa que describe a las Amazonas, un grupo femenil de ciclismo urbano que se creó de forma espontánea y que cada vez suma a más mujeres deseosas de mostrarse a sí mismas lo que son capaces de hacer.

Aunque el ciclismo es solo una de las disciplinas que practican, también se organizan para hacer rapel, senderismo y duatlones, sobre estos últimos, han participado en eventos en Parras y Cuatrociénegas.

La idea surgió entre amigas practicantes del atletismo y otras actividades deportivas. Hace poco más de un año, Berenice Martinez, Elisa Díaz, Lesly Muñiz y Monserrat Saucedo, vieron una oportunidad para empoderar a las mujeres.

De a poco las invitaciones se fueron extendiendo y hoy más de 15 mujeres integran el grupo, que tres veces a la semana se reúne para salir a rodar; en la mañana o en la noche, la agenda es variada, las rutas y distancias también lo son.

Pero lo que nunca falta es la convivencia, las buenas vibras y los ánimos para no rendirse. Aquí no hay un mínimo ni un máximo de edad, tampoco importa si se es novata o con experiencia, basta con tener actitud positiva, iniciativa y las ganas de superarse. De ahí viene el nombre Amazonas, que busca reflejar la fortaleza que caracteriza al grupo femenil.  

El grupo femenil de ciclismo rueda en las noches, pero se tienen ‘una a la otra’ para enfrentar las adversidades del asfalto. CORTESÍA

EXPERIENCIA QUE HAY QUE VIVIR

A las Amazonas las caracteriza el ser incluyentes y el entusiasmo por recibir a nuevas ciclistas. Por ello, invitaron a VANGUARDIA a vivir la experiencia nocturna en un recorrido que inició a las 20:00 horas sobre bulevar Valdés Sánchez.

Se necesitó una bicicleta en buenas condiciones, casco y ropa deportiva, el resto fluyó solo. Durante el trayecto de más de una hora el contingente se adentró en colonias y cruzó bulevares amplios.

Ir con las Amazonas es sentirse apapachada por todo el equipo. No faltan los ánimos ni las porras, y si llegas a sentir que las piernas se cansan, no hay problema, te llevan a “puche” entre las ciclistas que conocen la técnica del empuje en movimiento. El punto es que aquí nadie se queda atrás.

Las ciclistas más experimentadas brindan consejos y explican que la rodada tiene una estrategia muy clara por cuestiones de seguridad. CORTESÍA

Las ciclistas más experimentadas brindan consejos y explican que la rodada tiene una estrategia muy clara por cuestiones de seguridad.

Berenice es quien encabeza la ruta, dirige al resto mediante señales y chiflidos. Las punteras van evaluando el tráfico y conocen la ruta a realizar, luego dan indicaciones de cuándo dar vuelta, cuándo frenar y si se debe hacer fila de una o dos personas. El grupo debe ir lo más compactado posible, lo importante es no separarse.