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Así como ayer hablamos de la pintora mexicana que en sus cuadros devuelve a la vida a los mejores amigos de sus clientes así también a lo largo de la historia algunos de estos acompañantes han recibido un trato similar

Cuenta la leyenda que el poeta Virgilio tenía por mascota a una mosca cuya naturalmente corta esperanza de vida la llevó a la tumba, por lo que el romano le organizó un magno funeral, con orquesta, plañideras profesionales y hasta el propio escritor le dedicó unos versos antes de depositar su pequeño cadáver en un mausoleo dentro de su casa.

Se dice que todo esto lo hizo como una artimaña para mantener al gobierno alejado de su hogar pues en aquel entonces este organismo estaba expropiando terrenos y regalándolos a los militares veteranos, algo que sólo podía evitar si contaba con algún tipo de tumba que sería respetada.

Si bien esta historia es más ficción que verdad —todo fue inspirado por el poema “La Mosca” erróneamente atribuido a Virgilio— existen en la realidad ejemplos de monumentos y obras de arte realizados en honor de animales que fueron infinitamente amados en vida por sus dueños o que realizaron hazañas destacadas.

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Compañeros en el arte

Desde el ocelote de Salvador Dalí y el xoloitzcuintle de Frida Kahlo hasta los gatos y perros de Georgia O’Keefe y el perrito salchicha Archie de Andy Warhol han estado presentes en las vidas, y por lo tanto, en las obras de estos artistas.

Pero de entre todos ellos ninguno le dedicó tantas piezas a su mascota como David Hockney, cuyos dachschunds Stanley y Boogie son parte de la serie de pinturas “Dog Days” que presentó en el 95 en su natal Inglaterra.

Con la misma paleta y estilo que definió una estética californiana en los 60 así también inmortalizó a sus queridas mascotas, con colores vibrantes y en sus poses cotidianas.

Hachiko, el amigo fiel

Es innegable la lealtad que los perros son capaces de manifestar para con sus dueños pero de entre todos los ejemplos que se conocen sin duda la historia de Hachiko, un perro de raza akita que permaneció fiel a su amo incluso tras la muerte de este.

Tan sólo dos años vivió junto al profesor Hidesaburo Ueno en Tokyo, Japón, pero la rutina en el animal se mantuvo. Así como cuando en vida salía de casa a esperar al docente de la Universidad Imperial de Tokyo en la estación de Shibuya para acompañarlo de regreso así siguió haciéndolo durante nueve años más después de que ueno falleciera por un derrame cerebral mientras impartía clase.

Hachiko no dejó de ir cada día a esperarlo a la estación y su lealtad comenzó a ser cada vez más notoria incluso antes de su muerte en 1935, primero en Japón donde le erigieron una estatua —que luego derribaron durante la Segunda Guerra Mundial— y luego en el mundo entero.

Actualmente hay varias estatuas del perro en todo Tokyo, una en la Estación de Shibuya, otra en su hogar frente a la Estación Odate y otra más en el Museo del Perro Akita, además, cada 8 de marzo, en conmemoración de su muerte, se realiza una ceremonia solemne.

Mascotas del poder

En la actualidad son muy populares las mascotas de la Reina Isabel II de Inglaterra, quienes aparecen a su lado hasta en algunos eventos oficiales, sin embargo mascotas que han tenido la fortuna de pertenecer a la aristocracia no es algo nuevo.

Hay una escultura de Nero, el perro del joven príncipe imperial Louis-Napoleon Bonaparte —cuyo padre, Napoleón III fue el último miembro de esta dinastía en ostentar poder real sobre Francia— quedó inmortalizado.

Fue creada por el artista Jean-Baptiste Carpeux en mármol en 1865 cuando el príncipe contaba con cerca de 9 años y es un magnífico trabajo que puede verse en Londres.

En este apartado también se podría hablar del pequeño can que observa al espectador desde los pies de la pareja de “El Retrato de Giovanni Arnolfini y su Esposa”, pintura de Jan Van Eyck de 1434 donde se da cuenta de cómo para esta época estos animales de compañía ya no eran sólo cazadores o guardias y comenzaban a ser más un adorno y signo de estatus para muchos, en particular por la raza, mucho más doméstica y “faldera” que sus antepasados.