El déficit de médicos podría aumentar por el crecimiento propio de la institución

La necesidad o déficit de médicos en Coahuila y en otras partes del país obligaría al IMSS a echar mano de especialistas ya jubilados y que aún están en aptitud para laborar, reveló Zoé Robledo.

El director general del IMSS reconoció que en la entidad existe tal déficit, el que podría aumentar por el crecimiento propio de la institución que dirige, específicamente en el programa IMSS Bienestar.

La necesidad de especialistas en la entidad pudiera ser mínimo de 500 en algunos meses si o se empiezan a cubrir las plazas. La semana pasada, Alejandro Cantú López, líder sindical de los trabajadores del IMSS en Coahuila, precisó que los hospitales de ese instituto en el Estado mantienen un déficit de 300 médicos especialistas, principalmente en áreas de cardiología, urología, nefrología, traumatología, cirugía pediátrica y oncología.

A este faltante pudiera agregarse 200 plazas más, que según el alcalde de Acuña, Roberto de los Santos, informó que son las que se requerirán para el nuevos hospital que entraría en funciones tentativamente en junio próximo.

En este contexto, Robledo señaló que especialidades como áreas de oftalmología, otorrinolaringología, cardiología y traumatología requerirán más médicos, pues se incluirán en el IMSS Bienestar.

“Estamos creciendo, por eso es que necesitamos más especialistas, a tres especialidades más, otorrinos, oftalmólogos y trauma”, informó.

Traumatología está siendo un tema en todo el país ante el incremento de vialidades, y por ende de accidentes, y por la violencia, señaló.

“Queremos crecer a cardiología, pero eso va a llevar un tiempo, hay pocos cardiólogos () pero estamos buscando cómo; muchas veces hay médicos jubilados que están en buena disposición de volver, porque además se jubilaron muy jóvenes en el Seguro Social y pueden volver”, apuntó.

“Eso es lo que vamos a atender nosotros en Coahuila, primero y segundo nivel en las zonas de atención en donde estamos”, dijo. En Coahuila el IMSS Bienestar atiende al 30% de la población que no tiene seguridad social.