A donde voy pregunto, y en donde estoy anoto. Va enseguida una andanada de refranes traídos de mis últimas andanzas por ese vasto refranero que es el territorio mexicano.

 

Para el amor y la muerte no hay caja fuerte.

Me lo dijeron en Querétaro. Significa que no hay seguridad en las cosas del vivir, y menos aún en las cosas del amar.

 

Primero los burros y luego los arrieros.

Esta expresión la oí por casualidad en un restorán de León, Guanajuato. Se la dijo un señor a su nieto cuando el muchacho entró antes que él.

 

Sin cruz en el suelo nadie va al Cielo.

 Refrán de los Altos de Jalisco que recogí en Tepatitlán. Piensa quien lo oye que la cruz se refiere a la de cal que se pone en los pueblos abajo del ataúd en el velorio del difunto. Más bien el refrán quiere decir que sin haber sufrido en esta vida es difícil que alguien llegue al Cielo en la otra.

       

El que tiene hambre le atiza a la olla.

O sea, le atiza al fuego donde la olla con el guiso se calienta. Es otro modo de decir aquello de que “El interés tiene pies”.

Este jijo es de guaraches, y me viene a taconear.

También este dicharacho es de Jalisco. Se le dice a quien sin derecho o sin merecimientos quiere ponerse por encima de quien sí los tiene.

 

Para una mujer de rancho un hombre de sombrero ancho.

Lo leí en un librito publicado en Aguascalientes. Equivale a “Cada oveja con su pareja”, sobre todo en tratándose del matrimonio, que conviene se haga entre iguales.

 

Esposa y cuñada juntas, ni difuntas.

Creo que este refrán no necesita explicación. (Por lo menos yo no me atrevo a dar alguna).

 

El que compra barato compra a cada rato.

Dice lo mismo que “Lo barato sale caro”.

 

El que siembre su maíz que se coma su pinole.

Cada uno tiene derecho a gozar el fruto de su trabajo.

 

El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.

Velería es fábrica de velas. Quiere decir que nadie puede escapar a su destino.

 

Si usted es el aguacate, que me hagan el guacamole.

Este curioso -y muy barroco- piropo se les dice en Guanajuato a las muchachas morenas que tienen ojos verdes.