Estoy en aprietos, en mi luna de miel, me quise hacer un detalle especial para él, algo llamativo, para estimularlo, porque él es muy visual. Mientras él salió, me reuní con un tatuador local, ya tenía el diseño del tatuaje que quería, solo me faltaba que lo hicieran sobre mi piel. Pensé en unas enredadeas donde nacían orquídeas, que bordearan mi cintura y pelvis, dando la vuelta entera. Para que me lo hicieran tuve que salir varios días, me vendaron con tela el sitio donde estaba el tatuaje, parecía una faja.

Mi esposo se extrañaba y me preguntaba siempre por qué no quería salir a la playa, ni al rompeolas a caminar y disfrutar del mar, también que no quisiera tener nada en ese hotel exclusivo. Le dije que estaba en mis días y no me pregunto más.

Estuve tres semanas en reposo, me perdí toda la diversión de la luna de miel, fue fatal. Sabía que luego emocionaría a mi esposo, pero él estaba consternado porque lo rechacé todo el tiempo. Finalmente, cuando ya no necesitaba cuidar el tatuaje se sorprendió mucho, se ofendió de que no lo consultara. Le dije que era mi cuerpo, que lo había hecho pensando en él. Se molestó tanto, que hizo sus maletas y se fue.

¿Hice mal? ¿Qué hago para recuperarlo?

Tatuada

Estimada Tatuada:

Evidentemente tú y tu esposo no se conocían tan bien como creías. Si querías sorprenderlo, podías haberte informado antes de los cuidados que implicaba el tatuaje. Mira que rechazarlo durante la luna de miel, es normal que esté molesto y no por el hecho de consultarlo, sino por haberle ocultado el hecho en sí mismo y por el famoso tatuaje, ni disfrutar el hotel, ni la playa, ni nada.

Hablen con la mayor tranquilidad posible y explícale las cosas, para que veas qué posibilidad tiene de continuar su matrimonio en santa paz. Procura compartirle tus ideas, es mejor que lo sepan los dos.

Apartado500v@gmail.com