El próximo lunes, 24 de agosto, iniciará el nuevo ciclo escolar a distancia usando la tecnología y la televisión.  Las autoridades afirman que producirán 4 mil 550 programas de televisión y 640 de radio cubriendo los objetivos y contenidos de nivel básico. Pero la pregunta más importante, ¿podrán aprender usando la televisión?

La televisión en México por más de 70 años ha tenido una gran influencia e impacto entre los niños y adolescentes. Estudios a nivel mundial afirman que ven televisión un promedio de 3 horas al día y al terminar preparatoria han pasado más tiempo viendo un monitor que haber tomado clases. Están habituados a usar la televisión como un medio de entretenimiento, distracción y relax, sin embargo, muy pocos de ellos lo han usado como un medio de aprendizaje y menos con contenidos escolares. La exposición excesiva de la televisión ha tenido consecuencias negativas como incremento del sedentarismo y obesidad, escenas violentas que incrementan la impulsividad y ansiedad y retrasa el desarrollo del lenguaje. Organizaciones de la salud, como la Asociación Americana de Pediatría, recomiendan retirar la televisión a niños menores de años y máximo de exposición de 1 hora en niños de 5 años. Será un gran reto para la educación y los papás para transformar la televisión de un objetivo de entretenimiento a un medio de aprendizaje escolar. Sin embargo, la televisión es un gran instrumento de comunicación y enseñanza si es bien utilizado. La televisión tendrá un buen impacto en la educación escolar de nuestros hijos en el momento que exista una interacción activa con sus interlocutores. Para lograr que aprendan necesita primero haber un ambiente positivo y propicio en el hogar. Evitar distractores y crear un espacio y tiempo de paz y concentración durante sus clases televisivas. Evitar que su hijo tenga el celular a un lado cuando esté tomando una clase, los hermanitos corriendo y gritando o mucho movimiento al entrar y salir constantemente en su lugar de estudio.

Siempre ha tenido un rol pasivo y de diversión entre nuestros hijos. Diversión y relajamiento son los motivos más importantes al ver televisión. Ahora hay que convencer a los muchachos que tienen que aprender y deben tener una actitud activa para atender, comprender, hacer y aprender. La toma de notas o apuntes es esencial. Sé que puede ver el video varias veces, pero eso no significa que aprende. El proceso de aprendizaje es un trabajo personal y de construcción del conocimiento. Comprendo que los padres no son sus maestros, pero deben procurar estar presentes mientras sus hijos toman sus clases para observarlos y pedirles que pongan atención y tomen notas del maestro. Al terminar la clase es buen pedirles que se las expliquen. Recuerdo en mi etapa de estudiante de primaria, iba con mi padre y le decía: “Papá, me puedes tomar la lección.” En otras palabras, necesitamos que nuestros hijos verbalicen su conocimiento y realicen sus tareas para comprobar si lo aprendieron o tienen algunas dudas. Ayudemos a desarrollar sus habilidades de autoaprendizaje y autorregulación para hacerlos estudiantes independientes y responsables de su rol de aprender.