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El estudiante encontró una manera de hacer pedidos sin pagar y lo compartió con sus amigos, pero todos terminaron en prisión por fraude

Un joven en China, descubrió un error que le permitía obtener comida gratis en un restaurante de pollo frito de KFC, se lo mostró a sus amigos para que hicieran lo mismo y armó un negocio revendiendo los pedidos: todos terminaron presos.

El presunto responsable identificado como Xu, de 23 años, estudiante universitario, compró un cupón del restaurante en abril de 2018, y lo utilizó en la aplicación de la cadena para pedir pollo frito.

En ese momento, el joven se dio cuenta de que podía solicitar un reembolso del voucher de la cuenta oficial del negocio alojada en la red social de WeChat, app china.

De esta manera usaba los cupones para recibir la comida y podía conservarlos para realizar otros pedidos de los mismos.

Ante esta situación, las autoridades de Shanghái, determinaron que el joven revendía esos vouchers en internet y además le enseñó cómo hacerlo a cuatro de sus compañeros de universidad, quienes también obtuvieron comida gratis.

Xu usó su método desde abril hasta septiembre de aquel año, con un costo de 58 mil 000 yuanes, los cuales son aproximadamente 9 mil dólares por todas las entregas.

Él y sus amigos le causaron a la empresa Yum China Holdings Inc., quien opera todas las sucursales del restaurante del pollo frito en el país asiático, una pérdida total de 31 mil dólares.

Por ello, El Tribunal Popular del Distrito de Xuhui sentenció en mayo al estudiante a dos años y medio de cárcel por cometer fraude y valerse de "métodos criminales".

Mientras que sus compañeros, fueron condenados a penas de entre 15 meses a dos años de prisión por los mismos cargos y también tendrán que pagar una multa entre 155 dólares a 621.

"Siendo plenamente conscientes de este fallo, los condenados realizaron deliberadamente operaciones falsas y se beneficiaron ilegalmente de ellas, lo que constituyó el delito de estafa", indicó el Tribunal.