Luego que se diera a conocer la reforma a la ley de salud en Nuevo León que establece que los médicos pueden o no atender, con base en sus creencias, los ciudadanos se manifestaron en contra

Luego de que fuera aprobada la reforma a la Ley estatal de Salud en Nuevo León que establece que los médicos pueden atender o no, con base en sus creencias a personas LGBTTI+ y personas con VIH, ciudadanos se manifestaron en contra de la decisión.

Los principales motivos del descontento en la sociedad neoleonense es la falta de humanidad de dicha reforma relacionada con la salud, que peritiría discriminar a las supuestas 'minorías', principalmente a la comunidad LGBTTI+ y personas con VIH. Esto ha provocado que los ciudadanos salgan a manifestarse en contra de la intolerancia de los diputados del Congreso de Nuevo León, que presentaron y avalaron dicha ley.

¿En qué consiste?

Esta reforma a la Ley Estatal de Salud, con 36 votos a favor y seis en contra, propuesta por el diputado Juan Carlos León permitirá a un médico negarse a prestar un servicio por 'objeción de conciencia', basada en sus creencias personales.

Esto quiere decir que los especialistas en la salud podrán hacer su objeción a comunidades como la LGBTTI+, personas indigenas, mujeres que deseen practicarse un aborto o cualquier otra actividad que no comulgue con su ética, valores o religión.

De acuerdo con el Congreso de ese estado, este derecho consiste en la negativa a realizar determinados actos o servicios derivados de una orden de autoridad o de una norma jurídica cuando estos contradigan los propios principios éticos y morales.

Por otra parte, diputados como Mariela Saldívar se manifestaron en contra de la aprobación de la reforma, en entrevista para Reporte Indigo, manifestó que la bancada de Movimiento Ciudadano (MC), consideró la propuesta como una práctica discriminatorioa que afectará a los grupos vulnerables.

 

Asimismo, el Movimiento por la igualdad en Nuevo León manifestó en diversas ocasiones que esta reforma haría víctimas de discriminación a una persona por el simple hecho de su preferencia e identidad sexual, por ser migrante o indígena, o por desear un aborto aunque este producto sea derivado de una violación.

 

Ciudadanos critican la reforma

El Museo de Memoria y Tolerancia, tanto como profesionales de la salud se han manifestado totalmente en contra de dicha reforma por ser discriminatoria: "Todas las personas merecen atención, cuidado y respeto a su dignidad. No permitamos la intolerancia”.