Vanguardia
Con el dólar rosando el tipo de cambio en 19 pesos y el crudo mexicano a su precio más bajo en 14 años, la ‘amenaza de crisis severa’ de la que Agustín Carstens hizo advertencia esta semana empieza ya a manifestarse en el país

Durante todo el primer trimestre de 2016, a decir del maestro investigador de la Facultad de Economía de la UAdeC, José Luis Escobedo Sagaz, “lo menos que se puede esperar es que prevalezca un ambiente de incertidumbre económica”, expectativa contraria a la que se generalizaba a finales de 2014 planteando que “una vez que la Reserva Federal estadounidense aplique su aumento de tasas, todo empezará a estabilizarse”.

Reforzando esa postura, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, adelantó esta semana que “es previsible un alto riesgo de crisis económica severa, sobre todo para los países emergentes, de los que México forma parte.

Hoy todo indica que este país no tendría que esperar mucho para ver cumplidos tales vatiscinios, dado que ayer la pertinaz escalada del dólar frente al peso dio otro buen salto acercándose a los 19 pesos mientras, por el contrario, el precio de la mezcla mexicana de petróleo se hundió a hondos niveles de hace 14 años.

Sin titubeos, Escobedo Sagaz considera que es momento de pagar todo adeudo en dólares, y sólo si se tienen proyectos de inversión en proceso —dijo— habrá que intentar sacarlos adelante, pero si sólo están en planes más valdría posponerlos hasta vislumbrar algo de estabilización. 

Si no cambian las actuales variables, el dólar seguirá fortaleciéndose o se mantendrá en el rango de 18 a 20 pesos por un periodo que podría extenderse más allá de los primeros tres meses del año"
José Luis Escobedo Sagaz, economista.

Apuntando que la apreciación del dólar no es privativa de México, dijo que entre los principales “agentes” que afectan a la economía nacional están la falta de crecimiento y la salida de capitales motivada por el incremento en las tasas de interés de EU y la devaluación del yuan.

Añadió que mientras no cambien esas variables, el dólar seguirá fortaleciéndose o se mantendrá en el rango de 18 a 20 pesos por un periodo que podría extenderse más allá de los primeros tres meses del año.

En inversiones, el economista señala que los nuevos emprendimientos son convenientes si involucrarán una mayor proporción de componente nacional; es decir, no importaciones que se pagan en dólares; de lo contrario, mejor esperar.

Comentó que las empresas que están muy vinculados al sector externo en Coahuila, igual importan que exportan en dólares, por lo que, bajo ciertas condiciones, podrían hasta salir ganando.

“En términos relativos nuestra mano de obra se vuelve más barata, así como los insumos nacionales y para ellos, esto puede ser más competitivo porque su único problema es la deuda en dólares, pero si está última se pacto en pesos mexicanos no tendrán muchos problemas en el corto y mediano plazo”, aseguró.

La preocupación se centra, dijo, en los importadores que venden al mercado interno, pues la subida del dólar obligará pronto a subir precios. Su riesgo estaría en absorber parte de esa presión cambiaria no subiendo tanto sus precios para no perder tanto mercado, lo cual implica aceptar que habrá una disminución de las ganancias.

Apuntó que los giros que no se verían tan afectados por la actual paridad cambiaria son el automotriz, la electrónica y productos alimenticios, en contraparte, están los de telecomunicaciones, de productos electrodomésticos, ropa y alimentos importados.