Exitosos. La saltillense Ariana Cepeda lidera a la representación de Frontenis y Paleta Goma en la Copa del Mundo de Santiago de Chile. / Foto: Archivo
Ariana Cepeda encabeza la élite del frontenis, y ayer lo demostró con una contundente victoria ante Perú. Hoy enfrenta a Argentina

El Estadio Centro Vasco de Santiago de Chile, fue el escenario perfecto para que la pelotari saltillense Ariana Cepeda de la Mora y su pareja Guadalupe Hernández debutaran con triunfo ante su similar de Perú.

La saltillense es la mejor jugadora de frontenis del escalafón mundial y lo demostró al ganar junto a Guadalupe Hernández en sets corridos por 15-9 y 15-3. 

Con este triunfo, el representativo nacional se encuentra en segundo lugar con tres puntos y dos juegos a favor, mismos que tiene la selección francesa. El tercer lugar le coresponde a Argentina con dos juegos en contra y un solo punto, misma situación de Perú, quien hasta el momento se encuentra en cuarto lugar. 

El equipo mexicano es uno de los protagonistas de la competencia en ambas ramas, y serio aspirante al título del torneo. 
El día de hoy la dupla mexicana enfrentará su segundo compromiso ante la selección de Argentina, juego correspondiente a la fase clasificatoria del Grupo A. 

Venció al sexismo 

Dentro del grupo de élite se encuentra Ariana Cepeda. La mejor jugadora de frontenis hace pareja con Guadalupe Hernández para defender la primera posición del escalafón mundial que se consiguió en Le Haillan, Francia, en 2013. Maricruz Hoyo de Legarreta y Paulina Castillo, completan el equpo.

Cepeda, con licenciatura en educación física es madre de dos hijos y aunque hoy se encuentra en la cima, trabajó para vencer adversidades como el sexismo que hace una década y media existía en su disciplina y la desilusión que le causó el tenis a los 11 años.

“Mi familia es de frontenistas. Pero yo empecé en el tenis, pero sucedió algo frustrante cuando tenía 11 años… Un niño no aceptó su derrota conmigo y bajo sus reglas en un torneo interclubes siguió jugando hasta que según él me venció. Yo me frustré mucho y quise cambiar de aires”, recuerda.

Pero el padre de Ariana no estaba convencido de permitir que su pequeña de 11 años se involucrara en un ambiente de hombres.

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Con cinco meses de entrenamientos Ariana logró el campeonato nacional de su categoría. Sus golpes no eran técnicamente ni cerca de lo mejor, pero la potencia y condición física que le heredó el tenis, la sacó a flote.

“Después de abandonar el tenis me puse a entrenar frontenis y en cinco meses conseguí convertirme en campeona nacional”.

A pesar de contar con una medalla nacional, el entorno de los pelotaris de Saltillo se mantenía cerrado para la pequeña de 11 años que aprendió a lidiar con el maltrato del machismo y lo convirtió en un aliado para crecer en lo mental y lo físico, pues al final sólo podía disputar partidos con hombres.

“Fue muy difícil por las críticas. Me decían que el frontenis era un deporte de hombres, que yo me fuera a ayudarle a mi mamá en la casa, entonces esa parte fue muy fea pero la supe aprovechar porque me volví más aguerrida, más terca. Tuve que asemejar las habilidades y fortalezas de un hombre para poder ser parte de ese círculo”.

Con 30 años de edad, Ariana es una jugadora madura y en plenitud física. 

“Para mí es un orgullo ser seleccionada. No hay nada que se asemeje al representar a tu país en el extranjero y poner la bandera en lo más alto”, añadió.