Los estrambóticos. / Fotos: Héctor García
La fiesta musical en su edición 2019 prende a los asistentes con este pegadizo ritmo

Debajo de la sierra de Zapalinamé, desde hace 4 años, la música, el rock y el baile se mezclan para hacer de las suyas con Saltillo. En su cuarta edición, el Festival Zapal tiene el reto de superar los 20 mil asistentes ofreciendo una tarde repleta de plumas y penachos, frente a la escena más popular de la música en México expuestos en tres escenarios.

La fecha se llegó, y el escenario fue calentado por Campuzano y Drims en el escenario principal, mientras Fiend Cats, Pacotilla, Ibrah y Chusi hacían lo suyo en los escenarios alternos. Ya con dos mil asistentes inquietos bajo un sol que radiaba los 30 grados, las bocinas se atravesaron con una frase: “¡Toda tu vida me parece aburrida!”.

Y fue entonces que Los Estrambóticos, una de las bandas más proclamadas por la escena del Ska y el Punk en México, hicieron brincar con los puños en alto a los asistentes que corearon para seguir con la canción: “Más cerveza, para la cabeza, Más cerveza para la cabeza y el dolor”.

Los Estrámboticos pusieron a bailar a los asistentes. / Foto: Héctor García

Después, con una vasta melancolía repleta de aplausos, Siddartha salió para entonar “Náufrago”, el single que lo puso sobre la mira de los festivales nacionales e internacionales y con el cual conquistó a la tripulación zapalera, que espera un cielo despejado para vibrar con Café Tacuba, Moderatto, La Avanzada Sinfónica” y otros 20 exponentes.

El equipo de VANGUARDIA también se dio cita para disfrutar de la oferta cultural y espiritual que ofreció el Festival, iniciando por la Zona Holística, la Zona Sagrada y las funciones de Lucha Libre. Por parte de la Secretaria de Cultura, el Zapal contó con en el taller de grabado “El Chanate Móvil”, una exposición sobre la cultura Kikapús, además de una sala de lectura en donde regalaron carteles del escritor José Emilio Pacheco y una exposición del Museo de Artes Gráficas titulada “Rostros del fotógrafo Germán Siller”.

El Zapal es más que música, hay también zona holística y zona sagrada. / Foto: Héctor García
Una limpia, para llenarse de buena vibra. / Foto: Héctor García

Este año, se vivió como ya es tradición el temazcal y las danzas étnicas, mientras que lo nuevo fue el yoga, reiki, tai chi, y hasta circo aéreo. La famosa zona de gamers también estuvo presente, pero lo que llamó mucho la atención entre la fanaticada de las luchas libres fue precisamente el espacio en donde subieron al ring invitados como Blue Demon Jr., Zapalero, Baby Xtreme vs Epydemius, Black Taurus, Madness, Sexy Dulce, Mr Iguana vs Lady Flammer y el Símbolo.

La comida y la cerveza estuvieron presentes desde primera hora, los famosos foodtrucks se estacionaron en el Zapal para que la gente degustara desde pizzas artesanales, hasta elotes con variedades de salsas y otro tipo de comidas. Como cada año la cerveza no faltó con el típico vaso coleccionables del Zapal.

Siddartha sobre el escenario. / Foto: Héctor García
El público disfrutando desde primera hora. / Foto: Héctor García