La escritora mexicana Ángeles Mastretta dijo que su novela "Arráncame la vida" tiene más lectoras del sexo femenino, algo que considera normal porque así ocurre en la literatura.

La escritora mexicana Ángeles Mastretta aceptó este que su novela "Arráncame la vida" tiene más lectoras del sexo femenino, algo normal porque así ocurre en la literatura, más apreciada por las mujeres que por lo hombres.

"No solo 'Arráncame la vida' tiene mas lectoras que lectores, todas las obras las tienen. Las mujeres hemos sido muy constantes al derecho de imaginar, la ficción la entendemos mejor las mujeres", dijo la autora en una charla virtual en coincidencia con el aniversario 35 de uno de sus libros más conocidos.

Ganadora del premio Mazatlán de Literatura 1986, la obra de Mastretta mantiene una vigencia, relacionada con la evolución de un personaje femenino, Catalina Guzmán, quien crece con el desarrollo de la novela y es un ejemplo de superación de la mujer en una época de dominio del machismo, a mediados del siglo XX.

"Yo creo que 'Arráncame la vida' es un libro feminista, si no lo conseguí, mal por mi porque lo que quise es que fuera feminista", dijo.

Mastretta, de 71 años, contó detalles del proceso de creación de la obra y confesó que lo primero que escribió fue la segunda instancia del capítulo inicial, cuando Catalina, frustrada sexualmente, va a ver una gitana y le dice que quiere sentir.

"La frase 'Quiero sentir', descifra relación de Catalina y Ascensio (su esposo)", señaló la novelista al mencionar una de las cotas preferidas por los lectores de la novela.

Ángeles Mastretta ganó en 1997 el premio Rómulo Gallegos por su novela "Mal de amores", pero su primera novela, que ahora celebra 35 años es tal vez por la que más se le identifica, por desvelar la realidad de muchas mujeres de hace 70 años, cuando predominaba una cultura machista, que aún no desapareció en México.

"Catalina se libró de dolor a base de darse de topes, en esta novela debe haber cosas mías en Catalina, cosas de mis amigas, cosas que le pasaron a mujeres de antes, mujeres inteligentes de otras épocas. A Catalina la inventé completa, inventé su voz", confesó.

La escritora confesó que una parte de lo divertido, de lo entretenido, lo gozoso del acto de escribir es ir a la máquina a ver qué pasa, a ver ahora para dónde va la historia.

"Cuando escribes un libro te encargas; a lo mejor por eso ahora me cuesta tanto trabajo hacerme cargo de una historia completa, de una novela porque la vida me ha ido enseñando que es más bien una sucesión de cuentos, de historias cortas y hacer una historia larga tiene otro chiste (reto)", agregó.

La autora respondió preguntas de sus lectores, agradeció que su novela mantenga un interés después de más de 30 años y mostró emoción por las veces que quienes la leen la abordan.

"Cada vez que hablo con un lector de 'Arráncame la vida' o de cualquiera de los otros libros, es parecido a salir a cantar con (Joaquín) Sabina, es volver a ponerme en juego. Ha sido un libro que ha tenido la fortuna de estar vivo 35 años, mientras yo estoy viva. A lo mejor no va a quedarse en un siglo, pero he tenido la fortuna que se quede estos 35 años, un privilegio", señaló.

Explicó que a pesar del paso del tiempo mantiene el susto alrededor de la novela y ahora que le llegó la nueva edición de la obra sintió la emoción de la primera vez.

Ángeles defendió el derecho a divertirse cuando escribe y recordó que si lo hace, su escritura tendrá un mejor efecto en los lectores.

"Cuando uno se divierte, divierte a los otros", concluyó.