Cuando escuchamos alguna noticia que nos causa conmoción normalmente intentamos buscar culpables, o las causas de ésta. Cuando escuchamos sobre las balaceras masivas en escuelas o lugares públicos de Estados Unidos, intentamos pensar qué pudo haber orillado al “loco” en cuestión a tomar un arma de fuego para quitarle la vida a quien se atravesara en su camino. Nos preguntamos qué tan enfermos o locos hay que estar para poder hacer tal cosa, y es ahí donde podemos empezar a sacar la raíz de el problema que tanto nos preocupa; la violencia social.

Hace unas semanas circuló por redes sociales el video de un hombre en Piedras Negras apuñalando a un perrito callejero hasta su muerte. Se hizo viral, mucha gente comentó, compartió y hubo quienes ofrecían recompensa a quien cobrara venganza por el peludito, pero la realidad es que todos los días acontecen miles este tipo de hechos (e incluso peores), con animales y con personas. Otras personas indignadas, argumentaban y hasta cierto punto con algo de razón que no es posible que un mata perros sea tan perseguido y condenado, habiendo tantos violadores y asesinos sueltos y con casos sin resolver. En parte tienen razón, nuestro sistema penal es mediocre e ineficiente, pero otra cosa que es cierta de acuerdo a la teoría de la escalera de la violencia, es que si hoy perseguimos a los mata perros, a los que torturan animales o a los seres vivos más indefensos, el día de mañana tal vez no habrá asesinos que perseguir.

Según esta teoría, nadie se hace asesino de la noche a la mañana. Describe a la violencia social como una escalera en la que el ser humano pasa por un proceso de des sensibilización para poder llegar a hacer tales atrocidades, y en el primer peldaño se encuentra el maltrato animal. Unos escalones más arriba se encuentra la violencia doméstica; sujetos con antecedentes de maltrato animal son cinco veces más propensos a cometer violencia intrafamiliar. De hecho un estudio sobre los asesinos de las balaceras masivas en Estados Unidos, reveló que todos tenían antecedentes de violencia doméstica, y según el ex agente  del FBI Robert K. Ressler todos los asesinos seriales comenzaron maltratando y matando animales. No es casualidad que los sicarios en nuestro país se entrenen de la misma manera para poder hacerlo con personas después. En la ciudad de Nueva York, un alcalde en turno estaba preocupado por los altos índices de violencia en las calles, y como parte de su estrategia implementó campañas de adopción, concientización y protección animal. Con el tiempo los índices de violencia disminuyeron. ¿Hace sentido no? Una persona que es capaz de lastimar a otro ser vivo evidentemente carece de sensibilidad y será más fácil lastimar a otros después… que no nos sorprenda que El Economista haya catalogado en 2017 a México como el país más violento de América y al mismo tiempo el Excelsior lo haya catalogado como al país con el primer lugar en maltrato animal en Latinoamérica.

El aprender a relacionarse con otros seres vivos tiene un papel fundamental en el desarrollo psicológico humano, y la educación al respeto de los animales es esencial para la formación de los conceptos de empatía, altruismo y aceptación. Si conoces a una persona que disfrute de alguna actividad que implique maltrato animal como la cacería, la fiesta brava o simplemente maltrate animales por diversión, pon mucha atención, el día de mañana podría hacerle daño a alguien más.

Macarena junto con los perritos de Brigada Rescate cuentan contigo para encontrar un hogar este año.

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