El procedimiento es rápido; sin embargo, una sensación muy incómoda y con dolor. Foto: Twitter
Luego de tratar con otra persona que sí tenía la enfermedad, se sometió a las pruebas

La sospecha de tener coronavirus es una preocupación que se agiganta con la incertidumbre.

Viví cuatro días preocupada y, sobre todo, sugestionada por no saber si tenía la enfermedad. Finalmente logré que se me aplicara la prueba que determinará si soy portadora de COVID-19, enfermedad que ha dejado 12 muertes en la entidad, 144 casos positivos y más de 600 sospechosos al día de hoy.

Todo comenzó la semana anterior cuando conocí que el padre de una reportera de un medio local habría fallecido en la clínica 7 del IMSS en Monclova, donde posiblemente pudo haber sido contagiado de COVID-19.

El pasado lunes se confirmó el deceso a causa del virus, mi compañera fue aislada en su domicilio como seguimiento al protocolo de salud y yo comencé a dudar de un posible contagio. Días anteriores habríamos coincidido en reuniones y manifestaciones de personal del IMSS también sospechosos de coronavirus.

EL COMIENZO DE LA INQUIETUD

Al finalizar una rueda de prensa del Sub Comité de Salud en la región centro, me acerqué al gobernador del estado, le dije que como tenía conocimiento, una compañera estaba a la espera de pruebas y el resto habríamos tenido contacto directo con ella.

“¿Quieren pruebas?” dijo, rápido asentí.

Me apuntaron en una lista donde se integraban más compañeros, todos por prevención, decidimos integrarnos.

Comenzó la espera más larga a partir de ese momento.

No habrían ejecutado la aplicación de los primeros cinco análisis cuando hubo una confusión, se decía que el caso de mi compañera era positivo.

Habrían insertado un hisopo del largo de tres juntos en mi fosa nasal, donde me dijeron ‘cuando tope respiras’”.
Lidiet Mexicano, periodista.

La ansiedad comenzó a presentarse.

Me aislé en mi vivienda, pensando que podría portar el virus y así evitaría el contagio a otras personas.

Pero tiempo más tarde, se informó que había sido un error.

Al filo de las 18:00 horas me notifican que este miércoles debería presentarme en la Cuarta Jurisdicción de la Secretaría de Salud.

Así lo hice.

Había una fila, de más de cinco personas, entre compañeros y enfermeros, uno de ellos con todos los síntomas de COVID-19 y a punto del desmayo, espere mi turno.

Al momento de ingresar, vi a personal con equipo completo de protección contra un contagio, overoles, cubrebocas N-95, guantes, botas, lentes y caretas.

Yo solo portaba N-95 y guantes.

UN DOLOR FUERTE EN LA NARIZ

Me pidieron voltear mi cabeza hacia atrás y fue ahí cuando sentí un dolor fuerte en mi nariz.

Habrían insertado un hisopo del largo de tres juntos en mi fosa nasal, donde me dijeron “cuando tope respiras”. Llegó hasta la garganta y para poder realizar bien la toma lo removieron al interior.

Fue rápido sin embargo una sensación muy incómoda y con dolor.

El siguiente procedimiento era el abrir mi boca lo más grande posible, con otro hisopo similar, lograron raspar en la garganta y todo se acabó.

“Te llamaremos en 24 o 48 horas”, dijeron, pero incluso a los médicos del Seguro Social quienes tienen contacto con pacientes de Terapia Intensiva por los estragos del mismo padecimiento, les han entregado los resultados en cinco días, tal es el caso del doctor Herrera, que ayer fue notificado como portador del virus. Desde el 3 de abril se sometió al mismo procedimiento que yo.

Al día de hoy han pasado más de 24 horas y ni mis compañeros que tiene alrededor de 48 horas de haberse aplicado la prueba, han recibido alguna llamada para saber el resultado.

El día de mi prueba un enfermero de la UCI del IMSS, estaba ahí detrás de nosotros, sin poder respirar, con fiebre extrema, dijo “no se me acerquen, por eso tengo cubrebocas para no contagiarlas”, él había estado en contacto con los pacientes positivos y al iniciar con síntomas, no habría sido candidato para la prueba, hasta que su situación de salud empeoró al máximo.

Al último corte de estadísticas del Plan de Prevención y Control de COVID-19, los casos incrementaron a 144, diez de ellos decesos, 8 corresponden a Monclova donde hago cobertura de noticias y donde la aplicación de pruebas es limitada, mientras que los resultados son tardados.