El escritor y político peruano Vargas Llosa fue quien acuñó este término en un debate televisivo en 1990.

“Dictadura perfecta” es como a muchos les gusta describir la maquinaria de la corrupción política en México, y aunque muchos conocen esta definición por el título de la película mexicana de 2014, fue el escritor Mario Vargas Llosa quien utilizó por primera vez esta frase en 1990.

Esto durante su participación en el debate “El siglo XX: la experiencia de la libertad”, emitido por un canal de cable de Televisa, en el que participaba Enrique Krauze como moderador y Octavio Paz, entre otros además del chileno.

Vargas Llosa, con temor a ser “inelegante”, explicó que no creía que México estuviera exento del término de dictadura asegurando que “México es la dictadura perfecta. La dictadura perfecta no es el comunismo, no es Fidel Castro. La dictadura perfecta es México”.

Después se dedicó a charlar sin timidez sobre el PRI y sus métodos de permanencia como una metáfora de lo que implica una dictadura (régimen político que por la fuerza o violencia concentra todo el poder en una persona o en un grupo u organización, según la RAE).

Con notoria incomodidad, los panelistas escucharon los argumentos de Vargas Llosa durante más de 4 minutos, quien estaba consciente de que en México está prohibido a los extranjeros hablar sobre la política mexicana y de que estaba transmitiendo mediante una televisora abiertamente declarada priista.

Al finalizar su intervención, Paz específica que se refería a las dictaduras militares, no dejando muy claro si estaba en contra del argumento de Paz o, indirectamente, confirmaba la existencia de una dictadura diferente en México.

En esta nota de El País, puedes conocer mejor el contexto de lo que sucedió después del polémico acontecimiento que le valió a Vargas Llosa enemigos nuevos.

Años más tarde, Vargas Llosa dijo estar equivocado y estar contento de que esta dictadura no fuera perfecta, sino imperfecta, asegurando que México estaba “en una democracia incipiente”.