Foto: Orlando Sifuentes
En cada salón fueron colocadas las trampas para roedores. Estas trampas son las que envió la Sedu al jardín de niños

Colocando trampas y veneno para ratones en los salones, sanitarios y los patios del Jardín de Niños “Salvador M. Lima”, es como la Secretaría de Educación planea erradicar la plaga de roedores en el plantel.

Luego de que las maestras y padres de familia dieran a conocer la problemática que se mantiene en el kínder derivada de la antigüedad del conducto del drenaje, la Secretaría de Educación envió cajas para colocarles veneno en su interior, como medida para terminar con la proliferación de estos animales.

Al día de ayer, Sara Salas, una de las maestras del plantel, mostró a VANGUARDIA los artículos que envió la Sedu en apoyo a la situación.

“Son 10 cajas como de zapato, hay una en cada salón y aquí en el baño”, señaló la maestra: “Había en el patio, pero las quitamos para no arriesgar a los niños, no tienen trampa, solo es la cajita con veneno adentro”, explica.

La demanda que realizaron las maestras semanas atrás fue el cambio de tubería del drenaje, en algunas partes ya se instaló nueva tubería para terminar con el problema de las aguas negras, pero aun falta la conexión a la red general.

Foto: Orlando Sifuentes

“No se puede usar la cocina, porque aun no se conecta bien todo a la red de Aguas de Saltillo, si se abren las llaves se sale de nuevo todo por la alcantarilla”, advierte.

Al momento los parvulitos de entre 3 y 5 años de edad salen una hora más temprano de su horario de tiempo completo (15:20 horas), debido a que los alimentos aun no se pueden preparar en la cocina y se opta porque las madres les recojan y los alimenten en sus viviendas.

“Todavía el viernes volvió a salir otra enorme rata, sí nos da miedo; vino un doctor de la Secretaria de Salud y ofreció unas pláticas para los padres de familia. José Carlos, epidemiólogo, vino por órdenes del doctor Zamarripa para disiparles las dudas a los papás de si los niños entran en contacto con la rata”, manifestó la profesora.

Se continúa vigilando, pues un arroyo que se encuentra a espaldas del jardín de niños ubicado en la colonia Topo Chico hace más vulnerable la zona.

Fue el 13 de octubre cuando VANGUARDIA dio a conocer la problemática por la que en esa fecha el plantel fue “tomado” por numerosos padres de familia que exigían solución al problema de drenaje y de la plaga de roedores. En la actualidad la situación no ha cambiado.