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Las quemaduras y los golpes son las principales lesiones que pueden sufrir los niños en el hogar, por ello es importante seguir las medidas preventivas y crear un ambiente seguro.

Tener niños en casa es un reto constante, ya sea en fines de semana o vacaciones, pero ahora es mayor porque la cuarentena del coronavirus los obliga a quedarse en el hogar y los pone en riesgo de lesiones involuntarias.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 830 mil niños mueren cada año a causa de lesiones, cerca de 2 mil 300 al día. Los accidentes domésticos más frecuentes son las quemaduras, asfixia, ahogamiento, caídas e intoxicaciones.

Peligros por edad

Los accidentes dependen de la edad y el riesgo aumenta conforme aprende a caminar, comienza a explorar su entorno y juega con otros menores.

De 0 a 6 meses de vida: sofocación en la cuna, traumatismos por caída de la cama y quemaduras en el agua del baño.

De 6 meses a 1 año: atragantamientos por llevarse objetos a la boca y traumatismos cuando empiezan a gatear.

A partir de los 3 años: ingesta de productos tóxicos o medicamentos y sofocación por alimentos como frutos secos o chicles.

Mayores de 6 años: traumatismos, porque aumenta su actividad física.

¿Cómo evitarlos?

Para prevenir las lesiones, que pueden provocar secuelas, discapacidad o incluso la muerte, es necesario crear un ambiente seguro en el hogar para los niños y tenerlos bajo supervisión adulta constante. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia  (UNICEF) da las siguientes recomendaciones.

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Quemaduras

Se les debe mantener lejos de cerillas, cigarros, objetos inflamables,  aparatos eléctricos en mal estado y contactos.

La estufa tiene que estar lejos de su alcance, así como todos los utensilios de cocina y los mangos de sartenes u ollas.

Nunca dejar sin supervisión al niño si está cerca de una fuente de calor, sean lámparas, velas, mecheros, planchas o cables.

¿Qué hacer en caso de quemaduras?

En caso de quemadura es necesario enfriar inmediatamente la zona con agua fría. Si es muy amplia, coloque al niño en una bañera.

Mantenga limpia y seca la zona y protéjala con un vendaje, pero si comienza a volverse ampolla debe llevar al menor a un centro de salud.

Nunca unte pomadas, ni sustancias vegetales o animales, pues puede desencadenar una infección.

Caídas

Habla con tus hijos para que comprendan los riesgos de subir a lugares peligrosos.

Bloquea los accesos a escaleras, ventanas o balcones.

Asegúrate que los muebles sean firmes o estén sujetos a la pared, pues si el niño intenta escalarlos le pueden caer encima.

Coloca almohadillas para cubrir las equinas, encimeras o chimeneas con puntas afiladas.

¿Qué hacer en caso de una caída?

Limita los movimientos para no agravar posibles daños en la cabeza o la espina dorsal.

Si tiene un dolor agudo podría ser un hueso roto, mantén el área firme.

En caso de torceduras, sumerge la zona en agua fría o pon hielo en la lesión por 15 minutos.

Si la lesión es grave solicita ayuda médica inmediata.

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Asfixia

 No se debe dejar al alcance de los niños objetos pequeños como botones, cuentas, monedas, semillas o dulces que puedan atorarse en la garganta.

Supervisa a los menores mientras comen y córtarles sus alimentos en pedazos adecuados. 

 No les dejes jugar, correr o hacer deporte si están comiendo un dulce o masticando chicle.

¿Qué hacer en caso de asfixia?

Si el niño tose, no interfiera. Permita que expulse por sí solo el objeto.

Si no lo hace, entonces actúe: si el infante es muy pequeño, colóquelo boca abajo con la cabeza más baja que los pies y dele cinco golpes en la espalda entre los omóplatos. Después póngalo boca arriba y presione cinco veces en el esternón. Repita hasta que el objeto salga.

Si es mayor,, acomoda los brazos alrededor de su cintura, con el puño cerrado y el pulgar dirigido hacia el cuerpo del niño, por encima del ombligo y debajo de la caja torácica. Ponga la otra mano sobre el puño y empuje firmemente. Si no funciona, solicite ayuda médica.

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Envenenamiento

 Los venenos, limpiadores, medicinas o cualquier sustancia que pueda resultar tóxica deberá permanecer fuera de su vista y alcance, ya sea en estante superior o bajo llave en un armario.

Los envases deben estar sellados y etiquetados correctamente. Nunca se deben colocar en botellas de refresco o de de agua, porque el niño puede confundirnos e ingerirlos.

¿Qué hacer en caso de envenenamiento?

No lo haga vomitar, esto puede empeorar la situación.

Si el veneno está en la piel, lave la zona con abundante agua y jabón.

Si entró a los ojos, salpique con agua limpia durante por lo menos 10 minutos.

En todos los casos, llévelo al hospital con una muestra de la sustancia tóxica.

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Ahogamiento

Los pozos, bañeras o cubos con agua deben estar cubiertos para que los niños no corran el riesgo de caer en ellos.

Nunca los deje en piscinas sin supervisión adulta.

Enséñeles a nadar desde pequeños, así el riesgo de ahogarse será menor.

¿Qué hacer en caso de ahogamiento?

Si hay una lesión en cabeza o cuello es necesario moverlo lo menos posible.  

Si tiene dificultades para respirar o no respira, colóquelo de espaldas, haga su cabeza hacia atrás, ciérrele la nariz y sople en la boca hasta que el pecho se eleve y cuente hasta tres. Continúe hasta que respire. Después póngalo de lado para que expulse el agua.

Solicite ayuda médica.