Foto: Jetza Múzquiz
Rescatistas y policías persuadieron al joven para que no se quitara la vida y después lo llevaron a la Comandancia.

Al interior de un parque, un menor de edad intentó acabar con su existencia con su fiel mascota como único testigo, pero gracias a la intervención de una empleada de mantenimiento se evitó una tragedia.

La tarde de ayer, autoridades de la Unidad de Integración Familiar (Unif) de la Policía Municipal, acudieron hasta el Parque Urdiñola, localizado sobre la calle homónima, a la altura de la colonia Agua Azul, tras el reporte de un intento de suicidio.

Una persona descubrió al suicida, un adolescente que ingresó junto a su perro y se fue a esconder hasta el fondo del complejo, donde sacó una navaja con la que empezó a cortar las venas de su antebrazo izquierdo, a la altura de la muñeca, con la intensión de acabar con su vida.


Sin embargo, una mujer que se dedica a dar mantenimiento al espacio público se percató de lo que el joven estaba haciendo y de inmediato llamó a los números de emergencia 911.

Los oficiales lo persuadieron en sus intentos suicidas, por lo que fue atendido por los brigadistas y luego lo llevaron a la Comandancia a fin de contactar con sus padres y brindarle asesoría psicológica.