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En la Diócesis de Saltillo se informó que Jornadas de Paz y Dignidad nació en 1989 en tribus del norte de América

Este año con el lema “Honrando a la semilla nativa”, el contingente de corredores indígenas que da vida a la Carrera Intercontinental que dura 7 meses, se encuentra en Coahuila y hoy llega a Saltillo, donde permanecerá hasta el 22 de agosto.

En la Diócesis de Saltillo se informó que Jornadas de Paz y Dignidad nació en 1989 en tribus del norte de América, con el objetivo de hacer un rezo de unidad de la población hacia la tierra, el cual se manifiesta a través de los sagrados bastones de mando de las tribus participantes, donde se invita a honrar el legado ancestral y es una ofrenda que dan los hijos de la Tierra para ordenar la vida actual.

“Somos como un cuerpo que estaba quebrado en pedazos y este cuerpo se volverá a juntar para ser entero otra vez. Tenemos que estar juntos, ser uno, tener comprensión completa del mundo. Toda nuestra gente tiene que hacer una nueva forma de vida para nuestros niños y las generaciones futuras. 

“Nos juntaremos con nuestra familia y con nuestra gente. El Sol será una nueva luz. Cuando se haga esto la gente encontrará su destino. Los pedazos estarán en su lugar. Hay un espacio para todos y nadie estará separado de esta profecía”, dice.

En la séptima edición, el recorrido de las tribus con los bastones de mando atravesarán territorio diocesano coahuilense, su paso inició ayer en el ejido 1° de Mayo, de Escobedo, Coahuila; la comunidad de Abejas Lectoras les dará la bienvenida a los corredores que ingresarán por la Región Centro del estado. De ahí se trasladarán a Estancias, donde tendrán una ceremonia para honrar a la semilla nativa, en esta edición es el maíz.

El viernes 19 parten de Monclova a Saltillo donde corredores de la localidad les darán la bienvenida y ofrecerán un lugar de descanso, ya que el sábado 20 los fondistas indígenas saldrán a General Cepeda, para hacer intercambio cultural y conocer la resistencia en defensa de la tierra y agua, con una rodada de 75 kilómetros.

Durante su estancia en el ejido La Noria, campesinos y pobladores, además de los integrantes del Colectivo a la Vida, presentarán a los maratonistas el trabajo que se realiza en el campo, así como la lucha que sostienen contra el confinamiento tóxico que se sigue instalando en dicho municipio, por lo cual harán un intercambio de semillas criollas, pedirán una bendición a la tierra que está siendo lastimada por los residuos tóxicos.

El domingo 21 tendrán un recorrido en la Ruta Recreativa, posteriormente tendrán actividades en Avemed y el Museo del Desierto, será el lunes que partan del territorio diocesano a su próximo destino.