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La federación le canceló los vuelos porque se les hicieron muy caros

Una verdadera odisea vivieron algunos atletas kenianos que participaron en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Por 4 días tuvieron que vivir en las favelas porque los dirigentes no quisieron pagar un avión caro para regresar a su país. 

Los atletas denunciaron en redes sociales el trato recibido y acusaron a los dirigentes y representantes keniatas de regresar en vuelos de clase "buisness".

Los dirigentes comentaron que los vuelos eran demasiado caros y por eso los hicieron esperar unos días más para que bajarn de precio. 

Pero los atletas no tenían lugar para quedarse, la Villa Olímpica estaba cerrada y no contaban con hotel por lo que se hospedaron en favelas. 

Al mismo tiempo que sucedía este hecho, el ministro de deportes de Kenia, Hassan Wario, anunció la disolución del Comité Olímpico de Kenia (NOCK).

Además, el director del equipo de Atletismo había sido deportado de Brasil por aceptar sobornos y ocultarle material deportivo a sus atletas, cedidos por la firma Nike.

Los atletas ya regresaron a su país pero les quedará en la memoria el abandono por parte de las autoridades.