Petición. Los trabajadores del Cesame pidieron a la población que busque ayuda profesional antes que sólo medicarse o buscar el internamiento de quienes padecen alguna enfermedad mental. ARCHIVO
Familiares los internan en estas fechas, para no complicar sus festejos decembrinos; asegura médico especialista

Cada diciembre el número de pacientes en diversos Centros de Salud Mental aumenta al menos un 15 por ciento, por el abandono de sus familiares, quienes prefieren internarlos durante las fiestas decembrinas.

Pese a la pandemia este año no fue la excepción, y quienes informaron fueron miembros del Colegio Mexicano de Psiquiatría.

Los especialistas señalaron que la mayoría de este porcentaje de pacientes fue dado de alta meses atrás.

Sin embargo, hay quienes limitan los fármacos recetados o desestabilizan a propósito para llevarlos de nuevo durante las vacaciones de diciembre y así poder viajar o pasar las fiestas decembrinas sin que tengan que cuidarlos.

Se presentan casos, dijo el psiquiatra Jesús David Salazar, en los que dan teléfonos y direcciones falsas para no responder al llamado e incluso fingen no tener recursos para acudir por ellos cuando son dados de alta durante diciembre.

“Hay quienes aún tienen la idea de que el Cesame es un asilo y dicen: ‘Ya no puedo hacerme cargo de él, no sé qué hacer con él ni sé dónde ponerlo’, como si fuera un objeto, pero el Cesame se encarga de dar la intervención psiquiátrica o psicológica necesaria y dar de alta a sus pacientes.

FAMILIA SE DESENTIENDE

“Hay familiares que al venir por ellos provocan alguna crisis o enojo en los pacientes durante el camino, para después decir que ellos se marcharon por decisión propia, cuando saben que no tienen facultades mentales para volver solos a casa, pues la mayoría de los pacientes psiquiátricos tienen algún deterioro mental, esquizofrenia, demencia o secuelas neurológicas”, agregó el médico.

Incluso los familiares se enojan al no autorizar el internamiento; además el abandono no sólo es al momento de darlos de alta, sino durante el tratamiento, pues en todos los centros públicos los familiares tienen el compromiso de financiar los estudios necesarios, medicamento y artículos de higiene que tampoco proveen, pero también de acudir a más visitas en el caso de los centros privados.

“Ante la pandemia todo se ha agravado, desde quienes padecían ansiedad o depresión hasta quienes lo experimentaron por primera vez durante la pandemia”, explicó el también integrante de la Asociación Psiquiátrica Mexicana AC.