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La presencia de calles, vehículos y personas con un fraccionamiento campestre en el área natural protegida de la Sierra de Zapalinamé impactaría de manera negativa en la flora y fauna, además de la recarga de los mantos acuíferos

La presencia de calles, vehículos y personas con un fraccionamiento campestre en el área natural protegida de la Sierra de Zapalinamé impactaría de manera negativa en la flora y fauna, además de la recarga de los mantos acuíferos, por eso fue una buena decisión la que tomó el Ayuntamiento de Saltillo de rechazar el proyecto, explicó Sergio Marines Gómez, director de Protección a la Fauna Mexicana (Profauna).

VANGUARDIA dio a conocer que mientras se busca rescatar el Cañón de San Lorenzo por parte de la asociación civil Conserva San Lorenzo, un particular busca construir un fraccionamiento campestre dentro del Área Natural Protegida, en el predio de la ex Hacienda La Encantada, pero el cambio de uso de suelo lo rechazó el Municipio de Saltillo.

“Todo particular tiene la obligación de solicitar el cambio de uso de suelo, independientemente del lugar en donde se encuentre el terreno, pero es importante considerar que dentro de las áreas naturales protegidas es más riguroso cumplir para realizar algunas actividades”, explicó Sergio Marines.

El director de Profauna explicó que no obstante que sea un fraccionamiento campestre, con baja densidad poblacional, se debe mantener parte del terreno de manera natural, es decir, como se encuentra.

“No obstante sí hay deterioro al ambiente”, dijo Marines, “porque se tienen que trazar calles, las construcciones reducen el espacio de infiltración del agua y la presencia del ser humano tiene como consecuencia la llegada de especies exóticas, algunas domésticas, que se distribuyen en la zona donde antes no existían”, dijo.

También, un fraccionamiento campestre en un área natural protegida incrementa los riesgos de incendios, la basura y otros tipos de contaminación del aire y el suelo.

“Estamos contentos que se esté tomando en cuenta que es un área natural protegida para la toma de decisiones (para entregar permisos de construcción), y que estén en el mismo canal en el que estamos los saltillenses, que es proteger nuestra principal fuente de agua”, explicó el titular de Profauna.

Protección a la Fauna es una asociación civil que se encarga, por decreto estatal, de vigilar y conservar el área natural protegida de la Sierra de Zapalinamé.