Foto: Especial
Para este verano, un clásico estadounidense para despertar el espíritu inquieto de los niños
El trabajo consiste en lo que alguien se ve obligado a hacer y el juego consiste en lo que alguien no se ve obligado a hacer”.
Mark Twain

Por: Nazul Aramayo

Para este verano, un libro radiante: Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain (Estados Unidos, 1835-1910), un clásico estadounidense que relata las aventuras de un niño inconforme, con imaginación desbordada, fascinado por la vida fuera de casa y la escuela, un chico que siempre se mete en problemas y le rompe el corazón a la tía que lo cuida porque, pues, Tom no es el joven modelo, pero alberga un corazón noble.

Publicada en 1876, esta novela revive el espíritu infantil de un mundo que los jóvenes van descubriendo en leyendas, fantasías, supersticiones, aventuras y amores inocentes.

Tom y su mejor amigo Huckleberry Finn, un niño que vive en la calle y que carece de modales y ropa decente pero que ostenta la admiración de todos los chicos del pueblo por la libertad que goza, se escapan de la casa a medianoche para invocar conjuros, pasan días en una isla (mientras en el pueblo los buscan) para convertirse en piratas, fuman hojas de tabaco en pipas, buscan tesoros en casas encantadas, se meten en más problemas y quieren formar una banda de ladrones, secuestrar mujeres y asesinar hombres. 

Algo que ahora resulta curioso para estos tiempos violentos, pero que resalta la amistad y nobleza de los niños.

Las aventuras de Tom Sawyer
Mark Twain
Trad. Mariano Peyrou
Ilustraciones de Pablo Auladell
Sexto Piso
México/España, 2015