El mariscal de campo de los Patriots ha estado lejos de su nivel y ha sido detenido por la difícil defensiva de los Rams

Lo que menos quería Tom Brady, entrar en un récord negativo en el Super Bowl donde busca una cita con la historia. Y es que el mariscal de campo sólo ha conseguido brillar, negativamente, por una intercepción.

Chris Hogan era el objetivo de Brady ya en territorio de los Rams, pero el esquinero Nickell Robey-Coleman (aquel de la polémica jugada contra los Saints que no se marcó como intercepción) compitió el ovoide que terminó en manos del apoyado Cory Littleton.

Gracias a esta jugada, el ganador de cinco anillos de la NFL entró a una pésima lista en donde acompaña a Jim Kelly y Ron Jaworski, quienes también permitieron una entrega de balón al rival cuando jugaban con los Bills de Búfalo y los Eagles de Filadelfia respectivamente.