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Sus compañeros lo convencieron de quedarse y contestó con un golazo a cinco minutos del final

El racismo no para en las canchas de Italia y ahora fue el turno de Mario Balotelli, que estuvo a nada de abandonar el partido entre el Brescia y el Hellas Verona por insultos.

Al minuto 55, Balotelli se encontraba disputando un balón cerca del área rival, sin embargo ante los cánticos racistas, tomó el balón con las manos y lo aventó a las gradas.

Además amenazó con abandonar el terreno de juego por los insultos. Fue acercándose a los vestuarios y el árbitro, que amonestó al jugador por parar el juego, retiró la tarjeta y paró el encuentro hasta que no se escucharan los cantos racitas. 

Durante cuatro minutos no se disputó el partido y en ese tiempo, compañeros y rivales animaron a Balotelli a que se mantuviera en el partido.

El delantero italiano se quedó y contestó los insultos con un golazo a cinco minutos del final.

El gol no sirvió para ganar el encuentro, que perdió el brescia 2-1, sin embargo fue una victoria moral para Balotelli.