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Después de haber sido impactados por piedras, botellas, basura y petardos durante media hora, los agentes catalanes se movilizaron, con el apoyo de unas camionetas

BARCELONA, ESP.- Las protestas en apoyo a un rapero encarcelado se tornaron violentas ayer en Barcelona por sexta noche consecutiva, después de que la policía se enfrentó a grupos de jóvenes indignados en el centro de la ciudad.

Al igual que en los días anteriores, en la mañana hubo una protesta pacífica, y artistas del grafiti pintaron un mural crítico del rey de España Felipe VI y su padre, el exrey Juan Carlos I, en solidaridad con el rapero Pablo Hasél.

Pero al caer la noche las tensiones aumentaron. Los manifestantes, la mayoría vestidos de color oscuro, marcharon por el centro hacia la sede de la Policía Nacional. Después de haber sido impactados por piedras, botellas, basura y petardos durante media hora, los agentes catalanes se movilizaron, con el apoyo de unas camionetas, para despejar la calle desde el cuartel policial. Las tiendas volvieron a ser agredidas por vándalos, que les rompieron las ventanas.

Más de cien personas, incluidas siete de ayer, han sido detenidas en enfrentamientos violentos con la policía desde que Hasél fue detenido el martes por sus tuits y canciones contra la monarquía.