Fueron víctimas de desaparición forzada los 43 normalistas de Ayotzinapa. | Foto: CUARTOSCURO
La identificación del normalista Christian Rodríguez tumba la ‘verdad histórica’ y da elementos para acreditar el delito de desaparición forzada

CDMX.- La identificación de Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, uno de los 43 normalistas  desaparecidos la noche del 26 de septiembre de 2014, por parte de la Universidad de Innsbruck, en la Barranca de la Carnicería en el ejido de Cocula, dejó al descubierto otra “verdad histórica”, lo de Ayotzinapa fue una desaparición forzada.

Para el fiscal especial para el caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo, no hay duda de que Christian fue detenido por la Policía Municipal que junto con funcionarios municipales, federales y militares no actuaron ante la privación de la libertad, negaron esa privación de la libertad y ocultaron la misma.

Al ser testigos unos y protagonistas otros y no actuar para evitar que se llevaran a los estudiantes detenidos y luego desaparecidos incurrieron en omisión, pues están llamados a proteger a su sociedad, a su comunidad.

El descubrimiento a partir de una pieza ósea de Christian Alfonso en la Barranca de la Carnicería echa abajo la conocida “verdad histórica” sostenida por la Procuraduría General de la República encabezada por Jesús Murillo Karam.

La cadena lógica de eventos en los que los estudiantes son detenidos por policías municipales, quienes luego lo negaron y ocultaron a las personas, permiten que se encuadre la desaparición forzada, insiste Gómez Trejo.

Según informes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) Christian estaba en el autobús que fue detenido abajo del Palacio de Justicia, de ahí en adelante incurren en omisión todas las autoridades municipales, federales y militares enteradas del hecho y/o protagonistas del mismo.

Sobre la caída de la “verdad histórica” sostenida por la entonces PGR, Gómez Trejo considera que la confirmación de la Universidad de Innsbruck sobre la identidad del normalista es suficiente.

Los restos óseos fueron ubicados a 800 metros de distancia del basurero de Cocula donde según Murillo Karam los 43 normalistas habían sido asesinados y luego calcinados sus cuerpos.

En el caso de Christian se realizó una búsqueda derivada de información de una fuente, se da con el lugar en la Barranca de la Carnicería, se recolectan piezas propensas a posibles resultados genéticos en un escenario de 177 a 200 metros cuadrados y se obtiene la coincidencia genética con los padres del normalista. 

Con información de la revista Proceso