El Quijote I, 53

Por las tantas trabas, obstáculos y dificultades que le ponen a Sancho Panza como gobernador de la Ínsula Barataria, todo lo cual forma parte de la burla ideada por los Duques al conferirle ese cargo, el escudero de don Quijote termina por renunciar y dice así:

“Yo no nací para ser gobernador, ni para defender ínsulas ni ciudades de los enemigos que quisieren acometerlas. Mejor se me entiende a mi de arar y de cavar, podar y ensarmentar las viñas, que de dar leyes ni de defender provincias ni reinos. BIEN SE ESTÁ SAN PEDRO EN ROMA; quiero decir, que bien se está cada uno usando el oficio para que fue nacido”.

Según el cervantista español César Vidal, con la expresión “bien se está San Pedro en Roma” se pretende dar a entender “que es mejor no cambiar las cosas”; el paremiólogo hispano J. Leyva opina que hace referencia a la sensación que produce “la incertidumbre de lo desconocido”, por lo que resulta mejor no modificar la situación que se tiene. Y para el escritor duranguense Enrique Arrieta, el refrán “invita a reflexionar bien antes de decidir un cambio de actitud”.

Este mismo refrán, pronunciado también por Sancho, se lee asimismo en los capítulos 41 y 59 de la segunda parte de la genial novela.

He considerado oportuno hacer hoy referencia a este refrán, por ser el día de la festividad de San Pedro y San Pablo.

@jagarciavilla