Días después de haber sido detenido en Monclova por desacata la orden de retirarse de la calle, el payaso Bombón Bombochas dio una entrevista para VANGUARDIA. Esta es su historia.

"Te ríes, payaso
En tu amor roto
Te ríes del tormento que envenena tu corazón"

– Ruggero Leoncavallo, compositor italiano.

México Mágico. México que se la juega con la muerte, con la calle y con la carcajada. ¿Qué va a ser del México que come de los semáforos en esta pandemia? De los artistas urbanos que dependen de las monedas. A Bombón Bombochas lo arrancaron de su escenario: la calle. Sucedió en Monclova, Coahuila: el primer detenido por romper las recomendaciones de Sana Distancia fue un payaso.

 

La imagen dio la vuelta al país. Bombochas en la celda con la cara más triste del mundo. Facebook se inundó de comentarios negativos. Personas con acceso a internet y desde la comodidad de un smartphone se preguntaban ¿Para qué sale Bombón Bombochas?

Él acepta dar la entrevista no solo para aclarar la situación, sino para que se conozca el otro lado de la moneda de la gente que como él, vive al día. “El día de antier me detuvieron porque desacaté la orden de que me retirara del semáforo. La mera verdad yo tenía que pagar mi renta. Yo si la neta desacaté y me gusta reconocer cuando me equivoco, pero no fue por gusto.”

Tardamos un poco para concretar la entrevista. Su celular se calienta y las llamadas se cortan. Videollamada imposible. Esperamos un lapso de dos horas para que se cargara bien su teléfono y aún así hubo un par de interrupciones. Periodismo de cuarentena. Bombochas me saca las primeras risas de una cobertura tensa. No puedo parar de reír con sus ocurrencias. El hombre con el que hablo, recién estuvo cuatro horas detenido en una celda municipal. No pierde la fe y su tono cambia cuando habla de Dios. “Dios proveerá”, repite.

Sin su sello personal (el maquillaje alusivo al coronavirus), del otro lado del teléfono está Guadalupe Juan Tomás Valerio. Uno de los payasos más conocidos de Coahuila, por su talento y las ocurrencias que hacen que las crisis sean más digeribles en Monclova. 

Pero de unas semanas para acá, las fiestas se cancelaron, y con esto sus ingresos bajaron notablemente. Por eso cuando el domingo pasado le pidieron un adelanto para pagar la renta de su casa tuvo que decidir entre el techo, los riesgos de su profesión y contraer el nuevo coronavirus.

“Yo desacaté la orden. Entiendo que me están protegiendo. Pero no saben porqué estaba aferrado ahí. Estaba por mi renta. Yo trabajo en los semáforos desde siempre, pero por la contingencia trabajaba menos tiempo. Ya no hablaba. Solo daba likes con señas o la bendición a través de la ventana. Le dije a mi arrendatario: sabes qué te voy a quedar mal porque nos están retirando. Hay gente que no baja los vidrios o tiene miedo de contagiarse por las monedas. Yo me cuidaba e intentaba cuidar a mi público. No tocaba a la gente. No les hablaba.”

Yo me cuidaba e intentaba cuidar a mi público. No tocaba a la gente. No les hablaba.”
Bombón Bombochas, payaso

Aunque la vida lo llevó a quedarse en Monclova, Guadalupe es saltillense de nacimiento. Estudió en la Secundaria 1, Nazario S. Ortiz Garza y era mesero en el restaurante las Brazas. Así que si usted no conoce las Brazas, no conoció al Bombochas. Se extiende en sus buenos tiempos y el cariño de la gente.

El día 24 de marzo, cuando estuvo en la celda, dice que no le robaron nada. Estaba todo limpio y al salir le devolvieron sus pertenencias y las pocas monedas que pudo conseguir ese día. Al enterarse de la noticia fue a platicar con él, el presidente Municipal, quería ofrecerle trabajo, para que pueda hacer sus actos en redes sociales sin ponerse en riesgo. Bombochas tiene 16 años en la vía pública. Extrañará a su público pero es lo que hay.

 “Sientes padre porque la gente que vio la noticia está ayudando, por ejemplo me habló una señora que quiere que vaya por unos tenis, hubo personas que me trajeron despensas y el Presidente Municipal se acercó para ofrecerme un trabajo para animar a los monclovenses en redes sociales.”

Su futuro laboral es incierto. “Mi trabajo de payaso es lo fundamental pero ahorita que no se puede, ya publiqué en Facebook que me contraten para lo que sea, no le tengo miedo al trabajo. Yo les lavo, trapeo, si alguien se va a cambiar de casa les ayudo, le limpio el patio o ayudo a pintar.”

Ese día empezaban los rumores de un toque de queda obligatorio en Monclova. Bombochas recibió ayuda de personas que lo aprecian y con eso consiguió armar una despensas para gente que “lo necesita más que yo”. Por ejemplo adultos mayores que no pueden salir y un compañero payaso se convirtió en papá soltero hace algunas semanas, a él le armó un bombochas pack con cosas para que se apoyara en esta contingencia.

“No es mi tiempo de retirarme, pero quiero recordarle a las autoridades para que sepan que las personas tienen qué buscar algo de dignamente donde puedan vivir. Uno no tiene seguro y no tiene nada”.

Le ofrecieron por el departamento de Arte y Cultura estar transmitiendo en redes sociales, a través del Municipio de Monclova…

Tendrá una producción de 11 a 12 donde aparecerá con su amigo Pirrín Pirrón. Tomarán  medidas de seguridad y darán talleres de globoflexia, bromas y recetas como el chicle de chile.

Quetzali García

Reportera y maestra rural. Se ha desempeñado desde hace 15 años en temas de educación, cultura digital, historias de vida y derechos humanos. Ha trabajado en los géneros de periodismo narrativo, crónica y reportaje. Licenciada en Educación Secundaria. Se desempeña actualmente como profesora y editora de Semanario. Ganadora de premios como el Estatal de Periodismo 2006 en entrevista cultural y primer lugar en la categoría de Ensayo del Premio Manuel Acuña 2013