Durante la presentación en Londres del último libro del genio astrofísico Stephen Hawking (1942-2018), “Breves Respuestas a Grandes Preguntas”, lo primero que advierte es que “la ciencia y la educación corren más peligro que nunca”.

Señala que la elección de Donald Trump en Estados Unidos y la votación en Gran Bretaña para salir de la Unión Europea (Brexit) son parte de una rebelión global contra los expertos, lo cual incluye a los científicos.

Enfoca a los grandes retos en el mundo: el cambio climático, la sobrepoblación, la extinción de especies, la deforestación y la degradación de los océanos. Para ayudarnos a vivir en el escenario caótico, lenguaje errático, las acciones contradictorias, la ética con más adversarios que nunca, afirma:

“No se rindan. Desaten su imaginación. Formen futuro”. “Traten de encontrarle sentido a lo que viven y pregúntense qué hace que el universo exista”. “Hay que elevar la vista a las estrellas, no bajarla hacia los pies”.

Si reflexionamos el día a día de México, el único país que tenemos, lo encontramos convertido en una Torre de Babel donde en las altas esferas del poder político y económico no se entienden unos a otros o un día sí y otro también, juegan el perverso juego de expresar cualquier cosa que entretenga al pueblo ignorante.

Es muy preocupante ver que el Presidente electo traslada a la ignorancia del ciudadano común, el referéndum sobre decisiones vitales para 124 millones de ciudadanos. Cuando debieran ser los expertos y los científicos los que emitieran su dictamen, aportaran a detalle los distintos escenarios y poder llegar a tomar decisiones sabias, no populacheras de pronóstico reservado. 

En los países de primer mundo, la participación del pueblo ha sido dirigida y encausada a metas concretas para alcanzar la prosperidad que permitiera la movilidad social. Esto es, que los hijos vivan mejor que sus padres y abuelos. 

Es urgente reunir las respuestas más definitivas, claras y auténticas para poner fin a la pesadilla que vive la ciudadanía mexicana. Basta ya de frivolidades y juegos políticos de siembra y cosecha de confusión. No es así como se debiera hacer realidad la frase de campaña “la esperanza de México”. 

¡Decídete a ser feliz hoy! 

@_A_lfonsina